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Jueves, 28 abril 2011
Psicología

Aprender otros idiomas influye subliminalmente en los criterios adoptados para evaluar ciertas cosas

Aprender un idioma extranjero cambia, en un sentido bastante literal, la forma en que vemos el mundo, según las conclusiones a las que se ha llegado en una nueva investigación.

Panos Athanasopoulos, de la Universidad de Newcastle, en el Reino Unido, ha descubierto que las personas bilingües piensan de modo diferente a quienes sólo utilizan un idioma. Y no es necesario tener fluidez en el segundo idioma para percibir los efectos. La investigación de Athanasopoulos muestra que es el uso del idioma, y no su dominio, lo que marca la diferencia.

Trabajando con personas que hablaban inglés y/o japonés, Athanasopoulos analizó el uso y dominio del idioma en cada sujeto, y también tuvo en cuenta el tiempo que cada persona llevaba en el país. Y comparó esos datos con el modo en que estas personas percibían el color azul.

La percepción del color es una manera idónea de comprobar conceptos bilingües porque hay una enorme variación sobre dónde los diferentes idiomas sitúan los límites entre tonalidades dentro del espectro de colores.

En japonés, por ejemplo, hay términos básicos adicionales para el azul claro (mizuiro) y el azul oscuro (ao) que no existen en el inglés. El número de sinónimos compuestos por una palabra que definen una tonalidad de un color le otorga mayor o menor importancia a  esa tonalidad. Si el color rosa sólo fuese "rojo pálido" o el naranja sólo "rojo amarillento" les otorgaríamos menos relevancia de la que les damos.

[Img #2148]
Las investigaciones previas habían mostrado que las personas son más propensas a clasificar dos colores como más similares si estos pertenecen a la misma categoría lingüística.

El equipo de Athanasopoulos ha constatado que las personas que sólo hablan japonés hacen una mayor distinción entre el azul claro y el azul oscuro que quienes sólo hablan inglés. El grado de distinción de colores que tenían en el estudio los bilingües de japonés e inglés dependía de cuál de sus dos idiomas utilizaban con más frecuencia.


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