Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respetuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Jueves, 26 junio 2014
Política Científica

Armamento nuclear y geopolítica en el mundo de hoy

Durante la Guerra Fría, la estrategia de las armas nucleares se guiaba por la doctrina de la "Destrucción Mutua Asegurada": Las dos superpotencias del mundo, Estados Unidos y la Unión Soviética, sabían que cualquier uso de armas nucleares contra el adversario daría lugar a un ataque nuclear por parte de éste, en lo que sería una secuencia de ataques de uno y otro bando que conduciría inexorablemente a la aniquilación de ambos países.

 

No obstante, este paradigma estratégico tiene sus límites: El mundo de las dos superpotencias diametralmente opuestas ha cambiado desde entonces. Hoy en día, la mayoría de los países con armas nucleares, o la capacidad de prepararlas, tienen arsenales más pequeños y están inmersos en circunstancias políticas bastante diferentes de las que existieron durante la Guerra Fría. La mayoría de esos países son potencias regionales, no de alcance global. Por todas estas razones, los enfoques tradicionales de la estrategia nuclear deben ser actualizados, tal como sugiere Vipin Narang, profesor de ciencias políticas en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Cambridge, Estados Unidos, quien es un experto en estrategia nuclear así como en cuestiones de seguridad nuclear, y que ha publicado un nuevo libro, sobre los múltiples usos políticos de las armas nucleares.

 

Narang argumenta que hay tres estrategias distintas que las potencias regionales adoptan con respecto a sus arsenales nucleares.

 

La primera de estas estrategias es la que él llama la "postura catalizadora", y que consiste en que una nación posee un pequeño arsenal nuclear, del que se vale para hacer que una superpotencia (por regla general Estados Unidos) se vea obligada a intervenir de un modo que acaba favoreciendo a esa nación. En este sentido, las armas nucleares son el catalizador que obliga a Estados Unidos a suavizar el conflicto regional que ha provocado la situación de tensión internacional. Algunos ejemplos históricos de esto, en opinión de Narang, incluyen a Israel en la década de 1970 y a Pakistán a finales de la de 1980.

 

Una segunda postura, que Narang define como la de las Represalias Aseguradas, aparece cuando un estado desarrolla un arsenal lo bastante grande y disperso como para poder tomar represalias nucleares si es víctima de un ataque nuclear. China e India son ejemplos de esta estrategia, en opinión de Narang.

 

[Img #20694]

 

Durante la Guerra Fría, existió un hondo temor de que una contienda nuclear mediante misiles entre Estados Unidos y la Unión Soviética pudiera iniciarse de repente en cualquier momento, incluso por una simple falsa alarma. El tan temido nivel de DEFCON 1, que jamás se alcanzó, ni siquiera durante la crisis de los misiles cubanos ni durante los atentados del 11-S contra Estados Unidos, significaba el inicio inminente de un ataque nuclear, con su consiguiente respuesta también nuclear. Eso habría podido conducir a una imagen similar a la aquí mostrada, en las pantallas de los sistemas informáticos de los cuarteles implicados en el lanzamiento de misiles nucleares y el seguimiento de estos y de los lanzados por el enemigo. (Imagen: Recreación artística por Jorge Munnshe en NCYT de Amazings)

 

Tener una capacidad firme de lanzar un contraataque nuclear sirve para disuadir a otras naciones de usar armas nucleares contra el país o de presionarlo con la posibilidad de tal uso. Los países que practican esta estrategia nuclear tienen arsenales pequeños, pero lo suficientemente grandes como para que sean creíbles sus amenazas de represalias si son objeto de un ataque nuclear. Tanto China como la India, según el análisis de Narang, se valen de las armas nucleares como instrumentos de disuasión principalmente políticos y no como instrumentos activos de batalla en una guerra. Esta es la estrategia nuclear clásica en la que el estado desarrolla armas nucleares básicamente para asegurar su propia existencia. El inconveniente estratégico de esta postura es que a menudo otros estados se dan cuenta que las armas nucleares constituyen un último recurso, y que sólo serían usadas en caso de haber sufrido ya un ataque nuclear. Narang argumenta que esta estrategia sacrifica algo del poder disuasorio contra una guerra convencional: El enemigo puede asumir que es poco probable que algunas batallas convencionales lleven a una escalada desenfrenada de hostilidades que desemboque en el uso de armas nucleares.

 

Ese no es el caso de la tercera postura que ha identificado Narang, que él llama la estrategia de "Escalada Asimétrica". En este caso, un estado despliega un arsenal nuclear para crear la amenaza creíble de que será el primero en lanzar un ataque nuclear, en respuesta a un ataque convencional. Ésta fue la postura de Francia durante la Guerra Fría. También es la postura actual de Pakistán contra la India como modo, necesario o no, de asegurar sus fronteras, tal como acota Narang.

 

Esta estrategia está diseñada explícitamente para disuadir al enemigo de iniciar un conflicto convencional. En su análisis, Narang explica que los países con esta postura tienden a delegar la autoridad para lanzar un ataque nuclear en ciertos líderes militares, lo cual puede presentar problemas para el resto del mundo, ya que los procedimientos tácticos y legales para el uso de armas nucleares pueden no incluir demasiados protocolos de seguridad que incluyan, entre otras cosas, el consenso de varios altos cargos del gobierno y el ejército. El reto en este caso es el control y la seguridad del arsenal nuclear.

 

Reconocer esta diversidad de posturas nucleares, afirma Narang, no sólo puede ayudarnos a interpretar mejor la geopolítica actual, sino a pensar de manera más flexible sobre problemas geopolíticos potenciales del futuro.

 

"Creo que existe el mito de que una vez que un estado adquiere armas nucleares, nunca volverá a afrontar otro conflicto", asevera Narang. "Pero las armas nucleares por sí mismas no siempre disuaden a la parte contraria de iniciar un conflicto convencional". Además, argumenta, la postura en temas nucleares de un estado puede evolucionar con el paso del tiempo, como ha ocurrido en los casos de Francia, Pakistán, y tal vez Israel y Sudáfrica. Los dirigentes y demás responsables de políticas de seguridad nacional deberían ser conscientes de que los estados no permanecen anclados en un mismo punto de vista de forma indefinida.

 

Información adicional

Quizá también puedan interesarle estos enlaces...

Copyright © 1996-2017 Amazings® / NCYT® | (Noticiasdelaciencia.com / Amazings.com). Todos los derechos reservados.
Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Todos los textos y gráficos son propiedad de sus autores. Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin consentimiento previo por escrito.
Excepto cuando se indique lo contrario, la traducción, la adaptación y la elaboración de texto adicional de este artículo han sido realizadas por el equipo de Amazings® / NCYT®.

Amazings® / NCYT® • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados - Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Powered by FolioePress