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Jueves, 19 mayo 2011
Psicología

La dificultad de predecir qué cosas recordaremos

Son muchas las creencias firmes que tenemos sobre el funcionamiento de la memoria. Por ejemplo, la de que si estudiamos más, aprenderemos más. También es habitual que digamos cosas como "¡Nunca olvidaré esta fiesta!" o que hagamos razonamientos como "Esto ha sido fácil de aprender, por tanto seguro que obtendré una puntuación muy alta en el examen".

Pero hay algunas cuestiones a considerar: ¿Nuestras creencias influyen sobre nuestras valoraciones acerca de lo que lograremos recordar? ¿Cómo nuestras valoraciones afectan a la eficiencia de nuestra memoria? Hay una clara desconexión entre creencias, valoraciones, y la memoria real. Así lo afirma el psicólogo Nate Kornell, del Williams College, en Estados Unidos. Pida a las personas que pronostiquen cómo o qué aprenderán, y en muchas situaciones harán un pronóstico rematadamente malo.

¿Por qué? Un nuevo estudio realizado por Kornell, en colaboración con Matthew G. Rhodes de la Universidad Estatal de Colorado, Alan D. Castel de la Universidad de California en Los Ángeles, y Sarah K. Tauber de la Universidad Estatal de Kent, postula que hacemos pronósticos sobre nuestra memoria basados en cómo nos sentimos mientras entramos en contacto con la información a ser aprendida, y eso puede llevarnos a equivocarnos en nuestras predicciones.

¿Qué nos engaña? Primero, el dar por hecho que si algo es fácil de aprender, también lo será de recordar. Segundo, la tendencia inadvertida a creer que nuestros recuerdos se mantendrán igual de bien que en el momento de hacer el pronóstico.

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En realidad, tener que esforzarnos para aprender algo pone en acción recursos del cerebro que conducen a un aprendizaje más estable y a unos recuerdos más duraderos sobre las cosas aprendidas. Además, el grado de persistencia a largo plazo de los recuerdos no aumenta con la facilidad de memorización de los datos sino con la importancia de los mismos. Es poco probable que recordemos una menudencia sólo porque sea fácil de aprender. Es más probable, en cambio, que recordemos algo que sea muy importante para nosotros.


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