Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respetuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Lunes, 15 junio 2015
Ciencia de los Materiales

Fabricar pilas eléctricas baratas mediante papiroflexia

La papiroflexia u origami, el arte de doblar papel en patrones complejos e imaginativos, puede emplearse para crear hermosos pájaros, ranas y otras pequeñas esculturas. Ahora, unos ingenieros han demostrado que los principios básicos de la técnica pueden aplicarse también para fabricar baterías.

 

Seokheun "Sean" Choi y Hankeun Lee, de la Universidad de Binghamton en Nueva York, Estados Unidos, han desarrollado una batería barata y alimentada por bacterias hecha de papel y montada mediante un proceso de papiroflexia.

 

La batería genera energía a partir de la “respiración” microbiana, proporcionando suficiente como para hacer funcionar un biosensor basado en papel con nada más que una gota de líquido conteniendo bacterias.

 

El método debería ser especialmente útil para cualquiera que trabaje en áreas remotas con recursos limitados. De hecho, debido a que el papel es barato y está disponible con facilidad, muchos expertos que trabajan en el control y prevención de enfermedades lo han abrazado como un material clave a la hora de crear herramientas de diagnóstico para su uso en zonas de difícil acceso y/o de países en vías de desarrollo.

 

El papel es barato y biodegradable. Y para aplicaciones como la ahora desarrollada no necesita bombas externas ni jeringuillas porque el papel es capaz de absorber una solución mediante la fuerza de capilaridad.

 

[Img #28453]

 

Si bien los biosensores basados en papel se han mostrado prometedores en este campo, la tecnología actual de este tipo debe estar emparejada con dispositivos portátiles para los análisis. Choi prevé un sistema autoalimentado en el que una batería basada en el papel crearía su propia energía (estamos hablando de microvatios) para alimentar al biosensor.

 

La batería de Choi, que se pliega en un cuadrado del tamaño de una caja de cerillas, utiliza un cátodo barato, expuesto al aire, creado con níquel rociado sobre una cara de un papel normal de oficina. El ánodo es impreso con pinturas de carbono.

 

¿El coste total de este dispositivo potencialmente revolucionario? Cinco centavos de dólar.

 

Información adicional

Quizá también puedan interesarle estos enlaces...

Copyright © 1996-2017 Amazings® / NCYT® | (Noticiasdelaciencia.com / Amazings.com). Todos los derechos reservados.
Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Todos los textos y gráficos son propiedad de sus autores. Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin consentimiento previo por escrito.
Excepto cuando se indique lo contrario, la traducción, la adaptación y la elaboración de texto adicional de este artículo han sido realizadas por el equipo de Amazings® / NCYT®.

Amazings® / NCYT® • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados - Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Powered by FolioePress