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Lunes, 25 julio 2011
Salud

Suprimir el dolor crónico de espalda permite revertir los efectos cerebrales nocivos que éste provoca

Es bien sabido que el dolor de la zona baja de la espalda es la forma más común de dolor crónico entre adultos. Menos sabido es el hecho de que las personas con dolor crónico también experimentan deficiencias cognitivas y una disminución de materia gris en algunas partes del cerebro relacionadas con el procesamiento del dolor y con los componentes emocionales del dolor, al igual que hacen la depresión y la ansiedad.

En un estudio longitudinal, un grupo de investigadores del dolor, de la Universidad McGill, en Canadá, se propuso responder una pregunta fundamental: Si se logra aliviar el dolor crónico de la zona baja de la espalda, ¿se revierten esos cambios en el cerebro?

La respuesta es: Sí.

El equipo empezó por reclutar pacientes que habían tenido dolor en la zona baja de la espalda durante más de seis meses y que habían decidido someterse a tratamiento, mediante cirugía u otros métodos clínicos, para aliviar su dolor.

A cada sujeto se le escaneó mediante MRI antes del tratamiento, y seis meses después de éste.

En los escaneos, se midió el grosor de la corteza del cerebro. Y también, la actividad cerebral cuando, a petición de los investigadores, los sujetos de estudio realizaron una tarea cognitiva simple.

El equipo de Laura S. Stone no sólo observó una recuperación en la operatividad anatómica del cerebro, sino también en su capacidad de funcionamiento.

[Img #3562]
Después de que los sujetos fueron tratados, los investigadores encontraron que el grosor de la corteza cerebral había aumentado en áreas específicas del cerebro que están relacionadas tanto con la reducción del dolor como con la incapacidad física. Y la actividad cerebral anómala observada en el primer escaneo de cada sujeto durante una tarea cognitiva que requería atención, se normalizó después del tratamiento.


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