Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respetuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Martes, 14 febrero 2017
Paleoclimatología

Posible solución al enigma de cómo se congeló la Antártida

Uno de los grandes misterios de la glaciología es cómo se formaron tan rápidamente las capas de hielo de la Antártida, hace unos 34 millones de años, en la frontera entre las épocas del Eoceno y el Oligoceno.

 

Dos teorías compiten entre sí:

 

La primera se basa en la acción de un cambio climático global: se ha determinado que los niveles de dióxido de carbono (CO2) atmosférico descendieron continuadamente desde el principio de la era Cenozoica, hace 66 millones de años. Cabe suponer que una vez los niveles de CO2 cayeron por debajo de un umbral crítico, las temperaturas globales, más frías, permitieron que se formaran las capas de hielo de la Antártida.

 

La segunda teoría se centra en unos cambios drásticos en los patrones de la circulación oceánica. Cuando el pasaje de Drake (situado entre la punta sur de Sudamérica y la Antártida) se amplió de modo notable hace unos 35 millones de años, ello desencadenó una reorganización completa de la circulación oceánica. El argumento usado en la teoría es que la mayor separación de la masa continental antártica respecto a Sudamérica llevó a la creación de la potente Corriente Circumpolar Antártica, que actuó como una especie de barrera de agua y bloqueó de forma efectiva a las aguas más cálidas y saladas del Atlántico Norte y del Pacífico Central, impidiendo que se movieran hacia el sur, hacia la masa continental antártica, llevando ello a un aislamiento de esta última y a un descenso de las temperaturas que permitió la formación de las capas de hielo.

 

Hasta donde saben los autores del nuevo estudio, nadie había pensado antes en enlazar estas dos explicaciones consideradas como mutuamente excluyentes. Ahora, sin embargo, el equipo de Galen Halverson, de la Universidad McGill en Canadá, sugiere que la mejor forma de explicar la creación de esas capas de hielo es conectar ambas teorías en una sola.

 

[Img #41791]

 

Trayectoria del buque Nathaniel B. Palmer en el mar de Weddell, con los restos de la plataforma de hielo Larsen-B y la Península Antártica al fondo. (Foto: Galen Halverson)

 

Halverson y sus colegas afirman que la ampliación del pasaje de Drake resultó en un cambio en la circulación oceánica que, a su vez, acarreó que las aguas cálidas fueran redirigidas hacia el norte, siguiendo patrones de circulación parecidos a los de la Corriente del Golfo, que actualmente calienta el noroeste de Europa.

 

También argumentan que este desplazamiento de las corrientes oceánicas, a medida que las aguas más calientes fueron forzadas a moverse hacia el norte, llevó a un incremento de las precipitaciones, lo que resultó, a partir de hace 35 millones de años, en unos niveles inferiores de dióxido de carbono en la atmósfera. Esa disminución se produjo mediante un proceso conocido como erosión de los silicatos, durante el cual las rocas que contienen sílice son desgastadas lentamente por la lluvia, provocando que el CO2 de la atmósfera acabe siendo atrapado en el material mineral conformando piedra caliza.

 

A la larga, la disminución de CO2 atmosférico se hizo notable, atravesando un umbral a partir del cual se pudieron formar rápidamente las capas de hielo en la Antártida.

 

Información adicional

Quizá también puedan interesarle estos enlaces...

Copyright © 1996-2017 Amazings® / NCYT® | (Noticiasdelaciencia.com / Amazings.com). Todos los derechos reservados.
Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Todos los textos y gráficos son propiedad de sus autores. Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin consentimiento previo por escrito.
Excepto cuando se indique lo contrario, la traducción, la adaptación y la elaboración de texto adicional de este artículo han sido realizadas por el equipo de Amazings® / NCYT®.

Amazings® / NCYT® • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados - Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Powered by FolioePress