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Viernes, 17 febrero 2017
Arqueología

Revelando el pasado del campo magnético terrestre gracias a objetos arqueológicos

Albert Einstein consideraba que el origen del campo magnético de la Tierra era uno de los cinco problemas no resueltos más importantes de la física. El debilitamiento del campo geomagnético, que se extiende desde el núcleo del planeta hacia el espacio exterior y que fue registrado por vez primera hace 180 años, ha hecho que algunos se preocupen por el bienestar de la biosfera, teniendo en cuenta que dicho campo ayuda a protegerla.

 

Pero un nuevo estudio a cargo de investigadores de la Universidad de Tel Aviv (TAU), la Universidad Hebrea de Jerusalén y la de California en San Diego, esta en Estados Unidos y las dos primeras en Israel, ha conducido a la conclusión de que no hay razón para alarmarse: el campo geomagnético de la Tierra ha estado oscilando durante miles de años, sin que por tanto un debilitamiento progresivo implique que esa va a ser la tendencia de los años futuros. Los datos obtenidos del análisis de asas de vasijas de Judea de las cuales se conoce bien en qué época se fabricaron, proporcionan información sobre los cambios en la intensidad del campo geomagnético entre los siglos octavo y segundo antes de Cristo. Lo que toda esta información indica es que dicho campo oscilaba, registrándose un pico durante el siglo VIII a.C.

 

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Una gigantesca burbuja magnética, llamada magnetosfera, rodea la Tierra. (Imagen: NASA/Goddard/Conceptual Image Lab)

 

La cerámica, la arcilla cocida, los ladrillos de barro cocidos, la escoria de cobre, casi cualquier cosa que fue calentada y después enfriada, puede convertirse en un sistema de registro de los componentes del campo magnético terrestre en el momento del suceso, tal como señala Erez Ben-Yosef, del Instituto de Arqueología de la TAU, coautor del nuevo estudio. Las cerámicas en concreto poseen diminutos minerales a modo de “grabadores” magnéticos que almacenan información sobre el campo magnético del momento en que, por ejemplo, la arcilla se hallaba en el horno. El comportamiento del campo magnético en el pasado puede ser pues estudiado examinando los objetos arqueológicos hechos con los materiales idóneos.

 

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