Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respetuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Lunes, 10 julio 2017
Climatología

Los cambios de estación, desde el espacio

Ahora que el satélite Sentinel-3A de Copernicus está en marcha y sus datos están a disposición de todos, la labor de vigilar y comprender los cambios de nuestro planeta resulta mucho más sencilla. Entre sus muchas aplicaciones está ver el efecto que la primavera tiene sobre la flora.

 

Lanzado en febrero de 2016, Sentinel-3 presenta un conjunto de instrumentos que lo convierten en la misión más compleja del programa europeo de vigilancia medioambiental Copernicus.

 

El satélite , buque insignia del programa, mide sistemáticamente los océanos, la tierra, el hielo y la atmósfera de nuestro planeta para vigilar y entender los cambios globales. No obstante, además de ofrecer esta ‘panorámica’, Sentinel-3 permite monitorizar problemas ambientales a menor escala, como las islas de calor en entornos urbanos.

 

Sentinel-3 no solo se está convirtiendo en la pieza clave de la oceanografía operacional, también ofrece información única y oportuna sobre los cambios en la cubierta terrestre y en la salud de su vegetación.

 

Por ejemplo, la animación anterior emplea datos del Instrumento para el Color de la Tierra y los Océanos (OLCI) del satélite para medir los cambios en la cantidad de clorofila de las plantas. Así, podemos apreciar sin problemas cómo la primavera progresa en el hemisferio norte.

 

Desde su primera puesta en marcha, cuando tanto el satélite como los instrumentos se iban adaptando hasta el más mínimo detalle, Sentinel-3 ha seguido una curva de mejora continua.

 

[Img #44939]

 

Sentinel-3A muestra los efectos de la primavera. (Foto: contains modified Copernicus Sentinel data (2017), processed by University of Southampton–J. Dash/Brockman Consult (S3-MPC))

 

A lo largo del pasado año, mientras el satélite se preparaba para la fase de plena operatividad, solo se transmitían datos directamente de los instrumentos. Pero hacía falta un paso más para convertirlos en información tangible para los usuarios de todo el mundo.

 

Este hito ya se ha alcanzado, por lo que ahora disponemos libremente de datos de la máxima calidad procedentes de OLCI y del Radiómetro de Temperatura Superficial del Mar y la Tierra (SLSTR), que mide la energía radiada por la superficie terrestre.

 

Este mismo nivel de datos, pero de otro de sus instrumentos —un altímetro radar, que mide la altura de la superficie marina, los ríos, los lagos y la tierra—, lleva disponible desde diciembre.

 

Como explica Susanne Mecklenburg, responsable de la misión Sentinel-3 de la ESA: “Sentinel-3 es una misión extremadamente compleja y es un orgullo poder decir que está cumpliendo lo prometido”.

 

“Hemos trabajado codo con codo con nuestros colegas de Eumetsat para asegurarnos de que el satélite esté listo para suministrar datos de altísima calidad. Esto es muy importante porque, aunque quien lo opera es Eumetsat, ambas organizaciones son responsables conjuntamente de la misión”.

 

“La ESA es responsable de los productos de datos terrestres y Eumetsat lo es de los productos marinos; todos ellos están disponibles para los servicios de Copernicus y otros usuarios”.

 

“Las mediciones del terreno realizadas por el instrumento a color del satélite ofrecen a los usuarios información clave para monitorizar el estado de la vegetación, algo esencial para las prácticas agrícolas y para ayudar a planificar los recursos”.

 

 “Además, complementa a otras misiones, como Sentinel-2 o Proba-V. Juntos, ofrecerán una potente herramienta para cartografiar los cambios en nuestros suelos”.

 

 Sentinel-3 muestra cómo cambia la temperatura superficial de la Tierra, algo igualmente importante para la previsión meteorológica y para vigilar el cambio climático. En lo relativo al terreno, las mediciones pueden emplearse para la planificación urbana.

 

A lo largo de este año también se harán públicos productos de datos para la vigilancia antiincendios. (Fuente: ESA)


Copyright © 1996-2017 Amazings® / NCYT® | (Noticiasdelaciencia.com / Amazings.com). Todos los derechos reservados.
Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Todos los textos y gráficos son propiedad de sus autores. Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin consentimiento previo por escrito.
Excepto cuando se indique lo contrario, la traducción, la adaptación y la elaboración de texto adicional de este artículo han sido realizadas por el equipo de Amazings® / NCYT®.

Amazings® / NCYT® • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados - Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Powered by FolioePress