Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respetuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Lunes, 23 octubre 2017
Zoología

Caimanes y tiburones rivalizan en las costas de Florida

En agosto de 2003, un miembro del equipo de los Servicios de Pesca y Vida Salvaje de EE UU observó y fotografió a un aligátor americano (Alligator mississippiensis) de unos 2,5 metros capturando y devorando a un tiburón nodriza (Ginglymostoma cirratum) de un metro en un parque natural en Sanibel, al suroeste de Florida.

 

Pero no fue la única vez que los expertos observaron este tipo de interacciones en estas costas. En septiembre de 2006, un naturalista que observaba a las aves sorprendió y fotografió a un aligátor americano de unos tres metros de longitud cuando cazaba a un tiburón cabeza de pala (Sphyrna tiburo), de la familia de los tiburones martillo, al noroeste del estado americano.

 

Las interacciones entre estos dos animales no son nuevas. Cocodrilos y tiburones han compartido áreas de alimentación desde hace 80 millones de años, cuando aparecieron los primeros ejemplares de grandes saurópsidos de la orden de Crocodylia. El registro fósil es prueba de ello.

 

Ahora, un nuevo estudio, publicado en la revista Southeastern Naturalist, recopila varios casos de encuentros entre estos reptiles y peces. En total, los científicos han observado cómo los aligátores consumían tres especies tiburón –el tiburón nodriza, el tiburón cabeza de pala y el tiburón limón (Negaprion brevirostris)– y una de mantarraya (Dasyatis sabina).

 

“Hasta ahora solo se habían producido algunas observaciones en una isla en la costa de Georgia, pero los nuevos hallazgos muestran la ocurrencia de estas interacciones desde la costa atlántica de Georgia, alrededor de la península de Florida, hasta la costa del Golfo y el noroeste de Florida”, recalca James Nifong, de la Kansas Cooperative Fish and Wildlife Research Unit de la Universidad del Estado de Kansas (EE UU).

 

[Img #46882]

 

El aligátor captura un tiburón nodriza en el Darling National Wildlife Refuge en Florida. (Foto: U.S. Fish and Wildlife Service J.N)

 

Para el científico, uno de los datos más sorprendentes fue el amplio rango en el que se produjeron estos encuentros separados por hasta 1.300 km. “En la actualidad, gran parte de la costa está desarrollada y los caimanes prefieren vivir en áreas naturales, por lo que hay menos oportunidades de detectar estos comportamientos”, señala a Sinc Nifong.

 

Pocos estudios se han basado en el análisis de la dieta de los cocodrilos que viven en estuarios usando el contenido del estómago. “El líquido gástrico del cocodrilo es muy fuerte y digiere presas de cuerpo blando en menos de 24 horas. A menos que la cabeza se consuma, los tiburones y las rayas son todo cartílago, músculo y órganos, es decir, tejidos que se digieren rápidamente”, añade el investigador.

 

El equipo de científicos bombeó los estómagos de más de 500 aligátores vivos para descubrir su dieta. También les equiparon con transmisores GPS para observar sus movimientos, y es así como pudieron comprobar que viajan entre diversos  ambientes y estuarios.

 

A pesar de las diferencias en el agua dulce y la salada, es bastante común que los tiburones y las rayas compartan hábitat con los caimanes. Al contrario de los cocodrilos y los gaviales, que han modificado las glándulas salivales para excretar el exceso de sal de sus cuerpos, a los aligátores y caimanes no les funcionan, pero se adaptan para moverse entre los dos hábitats.

 

“Los caimanes buscan agua dulce en ambientes de alta salinidad”, dice Nifong. “Cuando llueve mucho, en realidad pueden tomar agua fresca de la superficie del agua salada para prolongar el tiempo que pueden permanecer en un ambiente de agua salada”, indica el experto, para quien los caimanes se convierten en depredadores oportunistas e incluyen a los tiburones en su menú.

 

Pero los escualos también han tenido su particular “desquite”, según recogen los documentos históricos y recortes de periódicos desde finales de 1800 a los que han tenido acceso los científicos. Uno en particular cuenta que tras las fuertes lluvias, unos caimanes fueron desplazados de sus entornos habituales y acabaron en aguas de tiburones y fueron devorados en Manzanilla, México.

 

Más recientemente, se ha encontrado un tiburón tigre de tres metros de longitud cerca de la costa de Indonesia con un cocodrilo de estuario de unos dos metros en su estómago. En las costas de Durban, en Sudáfrica, en el interior de otro tiburón tigre de cuatro metros se ha hallado la cabeza y las partes superiores del cuerpo de un cocodrilo del Nilo. (Fuente: SINC)

Quizá también puedan interesarle estos enlaces...

Copyright © 1996-2017 Amazings® / NCYT® | (Noticiasdelaciencia.com / Amazings.com). Todos los derechos reservados.
Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Todos los textos y gráficos son propiedad de sus autores. Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin consentimiento previo por escrito.
Excepto cuando se indique lo contrario, la traducción, la adaptación y la elaboración de texto adicional de este artículo han sido realizadas por el equipo de Amazings® / NCYT®.

Amazings® / NCYT® • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados - Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Powered by FolioePress