Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respetuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Viernes, 15 diciembre 2017
Astronáutica

La Voyager 1 activa con éxito sus propulsores tras 37 años

Si intentamos arrancar un coche que ha estado parado en un garaje durante décadas, podemos dar por seguro que el motor no responda. Sin embargo, un grupo de propulsores a bordo de la sonda espacial Voyager 1 se ha encendido con éxito tras 37 años sin ser utilizado.

 

La Voyager 1, la nave más lejana de la Tierra y la más rápida, es el único objeto fabricado por el ser humano que ha alcanzado el espacio interestelar, el medio que se halla entre las estrellas. La nave, que ha estado volando durante 40 años, depende de unos pequeños propulsores para orientarse de manera que pueda comunicarse con la Tierra. Estos propulsores se encienden emitiendo diminutos pulsos o "ráfagas", que duran apenas milisegundos, para hacer girar de forma sutil el vehículo de modo que su antena apunte hacia nuestro planeta. Ahora, el equipo de las Voyager ha conseguido utilizar en la 1 un grupo de cuatro propulsores de reserva, que han permanecido dormidos desde 1980.

 

 

Suzanne Dodd, del equipo de las Voyager en la NASA, estima que con estos propulsores que se hallan aún funcionales después de 37 años sin utilizar, será posible extender la vida útil de la nave en dos o tres años.

 

Desde 2014, los ingenieros han apreciado que los propulsores que la Voyager 1 ha estado utilizando para orientarse, denominados técnicamente "propulsores de control de posición", se han ido degradando. Con el paso del tiempo, estos requieren más ráfagas para proporcionar la misma cantidad de energía. Pero a 21.000 millones de kilómetros de la Tierra, no tenemos un taller de reparación cercano para ajustarlos.

 

El equipo de la Voyager reunió un grupo de expertos en propulsión en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, en Pasadena, California, para estudiar el problema. Chris Jones, Robert Shotwell, Carl Guernsey y Todd Barber analizaron las opciones y pronosticaron cómo respondería la sonda en diferentes escenarios. Estuvieron de acuerdo en una solución inusual: intentar otorgar el trabajo de orientación a un grupo de impulsores que había permanecido inactivo durante 37 años.

 

Los miembros del equipo desenterraron datos de hace décadas y examinaron el software, el cual fue codificado en un obsoleto lenguaje ensamblador, para asegurarse de que podrían probar de forma segura los impulsores.

 

[Img #47874]

 

Recreación artística de la Voyager 1 en el espacio. (Imagen: NASA/JPL-Caltech)

 

En las primeras fases de su misión, la Voyager 1 sobrevoló Júpiter, Saturno e importantes lunas de cada uno. Para sobrevolarlos de forma precisa y apuntar los instrumentos de la sonda hacia una gran cantidad de objetivos, los ingenieros utilizaron los propulsores TCM (para maniobras de corrección de trayectoria), que son idénticos en tamaño y funcionalidad a los propulsores de control de posición, y que están colocados en la parte trasera del vehículo. Pero dado que Saturno fue el último encuentro planetario de la Voyager 1, el equipo del programa no había necesitado usar los propulsores TCM desde el 8 de noviembre de 1980. En esa época, estos se utilizaban bajo un modo de encendido más continuo; nunca fueron usados en breves ráfagas, necesarias para orientar la sonda.

 

La extraordinaria longevidad de esta tecnología, así como su flexibilidad, han sido la clave para obrar este prodigio doble: activar con éxito propulsores que llevaban 37 años apagados, y emplearlos para una función muy distinta a la que se les asignó.

 

Información adicional

Quizá también puedan interesarle estos enlaces...

Copyright © 1996-2017 Amazings® / NCYT® | (Noticiasdelaciencia.com / Amazings.com). Todos los derechos reservados.
Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Todos los textos y gráficos son propiedad de sus autores. Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin consentimiento previo por escrito.
Excepto cuando se indique lo contrario, la traducción, la adaptación y la elaboración de texto adicional de este artículo han sido realizadas por el equipo de Amazings® / NCYT®.

Amazings® / NCYT® • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados - Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Powered by FolioePress