Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respetuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Jueves, 22 diciembre 2011
Astronomía

El planeta gigante gaseoso que fue desterrado de nuestro sistema solar

Hay muchos indicios de que las órbitas de los planetas gigantes se vieron afectadas por una inestabilidad dinámica cuando nuestro sistema solar tenía sólo 600 millones de años. Como resultado, los planetas gigantes y los astros más pequeños se distanciaron unos de otros.

Algunos cuerpos menores se trasladaron al Cinturón de Kuiper, y otros viajaron hacia la zona interior del sistema solar, produciendo impactos meteoríticos en los planetas pequeños y rocosos como la Tierra, y también en la Luna. Los planetas gigantes gaseosos (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) también se trasladaron. Júpiter, por ejemplo, dispersó hacia el exterior a la mayoría de los cuerpos menores bajo su influencia, y se desplazó hacia el interior.

Este escenario presenta un problema, sin embargo. Los cambios lentos en la órbita de Júpiter, como los que cabe esperar de la interacción con los cuerpos menores, podrían haber transmitido demasiado momento a las órbitas de los planetas terrestres, alterando el sistema solar interior y, posiblemente, haciendo que la Tierra colisionase con Marte o con Venus.

Un proceso propuesto hace tiempo en una teoría habría evitado este caos en la zona más interna del sistema solar. Sin embargo, en una simulación informática reciente mediante un modelo digital muy detallado, el equipo de David Nesvorny del Instituto de Investigación del Sudoeste, en Estados Unidos, ha comprobado que ese proceso no pudo ocurrir en el escenario conocido, ya que una de sus consecuencias habría sido la expulsión de Urano o de Neptuno de nuestro sistema solar.

[Img #5882]
Sin embargo, al cambiar el escenario agregando un quinto planeta gigante gaseoso, todo encaja a la perfección: la zona más interna del sistema solar mantiene sus planetas, Urano y Neptuno también se quedan, y el quinto planeta gigante gaseoso es expulsado del sistema solar.

Así pues, ¿existe en la Vía Láctea un gran planeta sin estrella, siguiendo en solitario, a modo de Holandés Errante, una órbita alrededor del centro de la galaxia por haber sido desterrado de nuestro sistema solar?

La posibilidad de que nuestro sistema solar tuviera más de cuatro planetas gigantes al principio, y luego expulsase a alguno, parece concebible en vista de los recientes descubrimientos de numerosos planetas sin estrella que circulan por el espacio interestelar, tal como argumenta Nesvorny. El proceso de expulsión de planetas podría ser un suceso común.


Copyright © 1996-2017 Amazings® / NCYT® | (Noticiasdelaciencia.com / Amazings.com). Todos los derechos reservados.
Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Todos los textos y gráficos son propiedad de sus autores. Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin consentimiento previo por escrito.
Excepto cuando se indique lo contrario, la traducción, la adaptación y la elaboración de texto adicional de este artículo han sido realizadas por el equipo de Amazings® / NCYT®.

Amazings® / NCYT® • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados - Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Powered by FolioePress