Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respetuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Lunes, 16 enero 2012
Bioquímica

Heredar rasgos biológicamente sin intervención del ADN

Se ha encontrado la primera prueba directa de que un rasgo adquirido puede ser heredado sin que el ADN tenga que intervenir. Los resultados sugieren que Jean Baptiste Lamarck (1744-1829), cuya teoría de la evolución fue eclipsada por la de Darwin, quizá sí acertó en algunas partes cruciales de ella.

En el estudio llevado a cabo por el equipo del bioquímico Oded Rechavi, del Centro Médico de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York, se ha descubierto que unos gusanos que desarrollaron resistencia a un virus trasmitieron la inmunidad a sus descendientes por muchas generaciones consecutivas, y esa inmunidad fue transferida en forma de viARNs, actuando de forma independiente al genoma del organismo.

En una teoría primitiva y pionera de la evolución, Jean Baptiste Lamarck propuso que las especies evolucionan cuando los individuos se adaptan a su entorno y transmiten esos rasgos adquiridos a su descendencia. Por ejemplo, según esta teoría de Lamarck, las jirafas desarrollaron cuellos alargados a medida que se estiraban para alimentarse de las hojas de árboles altos, una ventaja adquirida que fue heredada por las generaciones subsiguientes.

En cambio, Charles Darwin (1809-1882) propuso más tarde la teoría de que la evolución de una especie es guiada por mutaciones al azar que ofrecen a un organismo una ventaja competitiva. En el caso de la jirafa, los individuos que resultaron tener un cuello ligeramente más largo tuvieron más probabilidades de obtener comida y por tanto de vivir más tiempo y de engendrar más descendencia, transmitiendo así el rasgo del cuello largo a toda la población con el paso de las generaciones. El posterior descubrimiento de la genética hereditaria apoyó la teoría de Darwin, y las ideas de Lamarck se desvanecieron en la oscuridad.

[Img #6242]
Los autores del nuevo estudio están ahora examinando si otros rasgos también se heredan a través de pequeños ARNs.

Las aplicaciones médicas de esta línea de investigación pueden ser muchas, ya que, en teoría, al paciente tratado se le podría reforzar su sistema inmunitario, y esa mejora la transmitiría a sus hijos. Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer hasta que estas aplicaciones puedan demostrarse como factibles y ser llevadas a la práctica.


Copyright © 1996-2017 Amazings® / NCYT® | (Noticiasdelaciencia.com / Amazings.com). Todos los derechos reservados.
Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Todos los textos y gráficos son propiedad de sus autores. Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin consentimiento previo por escrito.
Excepto cuando se indique lo contrario, la traducción, la adaptación y la elaboración de texto adicional de este artículo han sido realizadas por el equipo de Amazings® / NCYT®.

Amazings® / NCYT® • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados - Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Powered by FolioePress