Fecha:
Miércoles, 1 febrero 2012 a las 14:31
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¡Hola Huracán! Espero que no te fastidie mi insistencia en participar con comentarios sobre tus excelentes aportes gráficos, para el caso en que el mío sea aceptado. Quiero aprovechar la oportunidad de Faraday, de paso, para decir algo breve acerca de tu propio nombre, y ofrecer algunas otras realidades que caracterizaron al insoslayable científico que elegiste.
En mi carácter de negrito sudaka, me resulta interesante que una voz de ese origen, “huracán”, sea utilizada por un europeo como seudónimo autoral. Me parece mucho más atractivo “Huracán Romántica” que “Romantic Twister” por razones que espero sean claras.
Tal como lo recalcás en tu entrega de hoy, la personalidad de Faraday fue y es ejemplar, dado que muestra, por ejemplo, que un físico no tiene que ser necesariamente un matemático aplicado. ¿Y esto qué diablos quiere decir? Quiere decir simplemente que Faraday casi carecía de educación formal, y desconocía en absoluto los rudimentos del análisis matemático. Sin embargo, su descubrimiento sobre el vínculo entre la electricidad y el magnetismo, que ilustrás tan bien, fue tan esencial que le dio de comer muchos tomates y zanahorias a Gauss, a Maxwell y hasta al mismo Einstein, quien con su famoso trabajo de 1905, titulado “Sobre la electrodinámica de los cuerpos en movimiento”, sentó las bases de la teoría de la relatividad. Más extraño aún: la música de rock and roll no existiría sin Faraday, pues la guitarra eléctrica funciona cuando se altera la cantidad de líneas de fuerza que emergen del micrófono magnético que todas ellas llevan, mediante la pulsación de sus cuerdas metálicas, generando así una débil corriente inducida que luego es amplificada bien o mal, según el ejecutante. Me animo a decir “bien” cuando tales instrumentos son pulsados por Jim Hall, Carlos Santana, Hank Marvin, o por el astrofísico Brian May. Digo “mal” para tantos, que no me animo a nombrarlos.
Además, y esto es extraordinario, Faraday fue él mismo una especie de sudaka social, pues tuvo que sufrir discriminaciones muy agraviantes, debido a su humilde origen social. Esto lo obligó a actuar formalmente como mucamo de Dewey en su viaje a Europa, que vos citás, tal como está sobradamente documentado. Sin embargo, las reivindicaciones a veces llegan, pues como miembro vitalicio de la antigua y prestigiosa Royal Institution, Faraday declinó varias veces la presidencia que le fuera ofrecida para la ultra elitista Royal Society. Este gesto, en mi insignificante opinión, aumenta la fuerza de su notable personalidad y el brillante perfil de su carácter moral. ¡Muy buena tu elección de hoy, Huracán!
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