Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respetuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Martes, 15 mayo 2012
Climatología

El derretimiento del permafrost en tierra firme, ¿la amenaza definitiva del calentamiento global?

Un análisis detallado de un episodio prehistórico de calentamiento global ha revelado que el derretimiento del subsuelo helado de las regiones polares liberó inmensas cantidades de carbono que estaba atrapado en el permafrost. Esas emisiones exacerbaron el cambio climático que les dio origen, elevando aún más las temperaturas globales y la acidificación del océano.

Aunque la cantidad de carbono implicada en aquel calentamiento pretérito del permafrost probablemente era muy superior a la de hoy, los resultados de este inquietante estudio hacen temer por el futuro a largo plazo de la estabilidad de los depósitos de carbono atrapados en el permafrost de las regiones polares. Todo apunta a que esos depósitos son vulnerables al calentamiento global causado por el Ser Humano al emitir dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero como resultado de la quema de combustibles fósiles para la obtención de energía y otras actividades.

Básicamente, el permafrost es hielo mezclado con partículas minerales, y forma una capa bajo la superficie, quedando lo bastante resguardada de los rayos del Sol como para que buena parte del material permanezca congelado de manera ininterrumpida durante miles o incluso millones de años.

Los autores del estudio analizaron una serie de eventos de calentamiento global temporal súbitos y extremos, que ocurrieron hace aproximadamente 55 millones de años, y que estuvieron vinculados a crecientes concentraciones de gases de efecto invernadero y a cambios en la órbita de la Tierra, todo lo cual condujo a una incorporación masiva de carbono a la atmósfera, a la acidificación oceánica, y a un incremento de cinco centígrados en la temperatura global en un periodo de unos pocos miles de años, un  abrir y cerrar de ojos en la escala geológica del tiempo.

Antes se pensaba que la fuente de aquel carbono estaba en el mar, en forma de gas metano congelado en los sedimentos del fondo oceánico, pero ahora los expertos creen que el carbono liberado hace millones de años a la atmósfera provino de las regiones polares.

[Img #8126]
El equipo de David Beerling, de la Universidad de Sheffield en el Reino Unido, y Rob DeConto, de la Universidad de Massachusetts en Amherst, Estados Unidos, ha relacionado estos eventos climáticos pasados con la existencia de una inmensa cantidad de carbono climáticamente sensible de origen terrestre, y no con un depósito marino. La conclusión a la que ha llegado el equipo de investigación es que el calentamiento global puede ser amplificado por la acción del carbono que queda liberado al derretirse el permafrost.

La investigación hace temer que el carbono almacenado actualmente en el permafrost de muchos terrenos árticos es vulnerable al calentamiento global. La elevación de las temperaturas hace que se funda el permafrost, y la descomposición de su materia orgánica libera cantidades adicionales de gases de efecto invernadero a la atmósfera, creándose así un círculo vicioso.

"Este ciclo de realimentación podría acelerar el calentamiento futuro. Eso significa que debemos reducir las emisiones de dióxido de carbono provocadas por la combustión de combustibles fósiles si es que la humanidad desea evitar la activación de esa clase de mecanismos de realimentación del cambio climático en nuestra era moderna", alerta Beerling.

En la investigación también han trabajado especialistas de la Universidad de Yale (en New Haven, Connecticut), la de Colorado, y la Estatal de Pensilvania, éstas tres en Estados Unidos, así como de la Universidad de Urbino en Italia.


Copyright © 1996-2017 Amazings® / NCYT® | (Noticiasdelaciencia.com / Amazings.com). Todos los derechos reservados.
Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Todos los textos y gráficos son propiedad de sus autores. Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin consentimiento previo por escrito.
Excepto cuando se indique lo contrario, la traducción, la adaptación y la elaboración de texto adicional de este artículo han sido realizadas por el equipo de Amazings® / NCYT®.

Amazings® / NCYT® • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados - Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Powered by FolioePress