Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respetuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Miércoles, 30 mayo 2012
Medicina

Nueva vía para tratar el dolor crónico

Casi una de cada cinco personas sufre dolor crónico en alguna de sus muchas modalidades.

Un gran desafío en el tratamiento de los dolores crónicos es averiguar por qué algunas personas sienten dolor en tanto que otras, con enfermedades o lesiones aparentemente similares, no lo sienten.

Un reto igualmente importante es desarrollar terapias individualizadas que sean efectivas en poblaciones específicas de pacientes.

Una nueva investigación apunta a soluciones para afrontar con éxito ambos retos.

El equipo de Jeffrey Mogil de la Universidad McGill en Montreal y Michael Salter del Hospital Pediátrico SickKids en Toronto, ambas instituciones en Canadá, ha identificado un gen con un papel importante en la sensibilidad al dolor crónico. Los hallazgos hechos en el nuevo estudio también sugieren un nuevo enfoque que permita lograr buenos tratamientos individualizados para el dolor crónico.

El gen que los investigadores han identificado codifica al receptor de dolor conocido como P2X7. Específicamente, los científicos han descubierto que un solo cambio de un aminoácido en el P2X7 modifica la sensibilidad a las dos principales causas de dolor crónico: la inflamación y los daños en estructuras nerviosas.

El cambio en el aminoácido es conocido por afectar sólo a una función de los receptores P2X7 (la formación de poros que permitan que grandes moléculas pasen a través de ellos), mientras deja intacta la otra función, la de permitir pasar a iones, mucho más pequeños. Utilizando un péptido que actúa sólo sobre la formación de los poros, los investigadores comprobaron que el dolor disminuye de manera drástica.

Una vez alcanzado este punto, los investigadores examinaron las diferencias genéticas entre pacientes humanos que sufrían dolores persistentes de dos tipos diferentes: el dolor crónico después de una mastectomía, y el dolor de la artrosis (osteoartritis). En ambos casos, encontraron que las personas con una baja formación de poros heredada genéticamente en los receptores P2X7 experimentaban niveles inferiores de dolor.


Copyright © 1996-2017 Amazings® / NCYT® | (Noticiasdelaciencia.com / Amazings.com). Todos los derechos reservados.
Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Todos los textos y gráficos son propiedad de sus autores. Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin consentimiento previo por escrito.
Excepto cuando se indique lo contrario, la traducción, la adaptación y la elaboración de texto adicional de este artículo han sido realizadas por el equipo de Amazings® / NCYT®.

Amazings® / NCYT® • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados - Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Powered by FolioePress