Artículo de Alfonso M. Corral, en ¡Cuánta Ciencia!, que recomendamos por su interés.
Probablemente, el desierto de Atacama tiene los mejores cielos del mundo para observar el firmamento.
Por ese motivo, allí se han construido algunos de los que pueden considerarse los mejores telescopios ópticos que existen.
Y Chile ha sabido aprovechar bien ese magnífico conjunto de condiciones de observación para impulsar las actividades astronómicas, empezando por las del propio país
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