Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Lunes, 26 noviembre 2012
Psicología

Lo que guía a humanos y monos hacia algunas decisiones ilógicas

Enviar por email

La mente humana basa buena parte de su trabajo en valoraciones aproximadas. Restarle precisión a estas valoraciones permite hacerlas más deprisa y acelerar a su vez el proceso de toma de decisiones. Poder tomar decisiones rápidas es sin duda una ventaja, pero a veces esas valoraciones aproximadas pueden conducir a malas decisiones, propiciadas por percepciones engañosas de la realidad.

En una nueva investigación se ha analizado ahora una de esas percepciones engañosas de la realidad y cómo conduce a decisiones ilógicas.

Como los humanos, los monos pueden tomar decisiones ilógicas. Cuando la gente toma decisiones sobre el valor de un conjunto de objetos distintos, tiende a calcular ese valor de un modo que, aunque a menudo resulta útil, a veces puede conducir a decisiones ilógicas.

En estudios previos, se comprobó la veracidad del curioso fenómeno de que la gente escoja pagar más por un conjunto de productos de alta calidad que por el mismo conjunto de productos de alta calidad con artículos de baja calidad añadidos. Para comprobar si este tipo de conducta en la toma de decisiones también podía aparecer en otros primates, el equipo de Jerald Kralik, del Departamento de Ciencias Psicológicas y del Cerebro del Darmouth College, en Hanover, New Hampshire, Estados Unidos, realizó experimentos de campo y de laboratorio con monos macacos rhesus.

[Img #10750]
A los monos primero se les presentó una fruta muy deseable para ellos (por ejemplo una uva) o una verdura menos deseable (por ejemplo una habichuela). Cuando cada uno de estos alimentos fue presentado de forma individual, los monos lo aceptaron y comieron con avidez. Luego, a los monos se les dio a escoger entre una fruta sola y una cantidad mayor de comida en la que aparecía la misma fruta acompañada con la pieza de verdura. Aunque la segunda opción constituía una comida mejor, los monos escogieron la primera, la que sólo contenía la fruta. En otras palabras, los monos escogieron la opción que tenía el mayor valor promedio (sólo un pedazo de fruta) en vez de la que tenía el mayor valor total (la misma pieza de fruta con una porción de verdura).

En estos experimentos, Kralik y sus colaboradores han mostrado por primera vez que tanto humanos como otros primates seguimos rutinas similares de toma de decisiones, que pueden no ser necesariamente lógicas. Kralik ve estas conductas compartidas como una vía de simplificar el mundo nos rodea y tomar así decisiones de forma más fácil, aunque a veces a expensas de su lógica.

En la investigación también han trabajado Eric Xu, Sara Khan, Emily Knight, y William Levine.

Información adicional



Copyright © 1996-2014 Amazings® / NCYT® | (Noticiasdelaciencia.com / Amazings.com). Todos los derechos reservados.
Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Todos los textos y gráficos son propiedad de sus autores. Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin consentimiento previo por escrito.
Excepto cuando se indique lo contrario, la traducción, la adaptación y la elaboración de texto adicional de este artículo han sido realizadas por el equipo de Amazings® / NCYT®.

Amazings® / NCYT® • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2014 • Todos los derechos reservados - Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Powered by FolioePress