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Martes, 22 enero 2013
Biología

¿Las manos humanas evolucionaron para dar puñetazos?

Una nueva y provocadora teoría sostiene que nuestras manos también evolucionaron para servir de armamento corporal, no solo para tener mayor destreza manual.

Según esta teoría, presentada en un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Utah en Estados Unidos, las manos humanas son como son para permitirnos propinar puñetazos con la máxima eficiencia, además de para usar herramientas, tocar instrumentos musicales y hacer otras tareas que exigen gran destreza manual.

Se ha debatido durante siglos si la especie humana es agresiva por naturaleza. Dicho con otras palabras, ¿merecemos o no estar catalogados en el mismo apartado en el que nosotros tendemos a catalogar como fieras a leones, tigres, lobos, toros, tiburones y otras bestias tradicionalmente consideradas agresivas?

El biólogo David Carrier afirma que nuestra anatomía posee rasgos que ofrecen pistas para poder responder de manera bastante inequívoca a esa pregunta.

Es obvio, tal como Carrier admite, que las manos humanas evolucionaron para tener una mayor destreza manual, pero no puede ignorarse el hecho de que las proporciones de los diversos componentes anatómicos de la mano humana también nos permiten cerrarla de un modo idóneo para dar puñetazos, optimizando la potencia de impacto contra aquello que golpeemos, y al mismo tiempo protegiendo con gran eficacia huesos, músculos y ligamentos delicados de la mano usada para golpear.

Carrier razona que a medida que nuestros ancestros evolucionaron, el individuo que era capaz de propinar un golpe fuerte con el puño convenientemente cerrado podía herir a su adversario pero sin hacerse daño él mismo. Así que los individuos capaces de eso contaban con una ventaja en la lucha contra rivales para el apareamiento, y eso a su vez les ayudaba a tener más probabilidades de reproducirse, y de que ese rasgo de unas manos anatómicamente aptas para la lucha se transfiriera a nuevos miembros de la población.

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Según la teoría, las proporciones de nuestras manos pudieron por tanto evolucionar en respuesta al efecto de selección natural que favorecía el predominio en la población de aquellos que estuvieran mejor capacitados para la lucha, además de para tener una buena destreza manual.

Comparados con todos los demás primates antropoides, los humanos tenemos manos con una estructura claramente diferente. Podemos cerrar los puños de un modo que no es posible para ningún otro primate, ni siquiera gorilas ni chimpancés. Y el modo en que podemos cerrar los puños está bien optimizado para dar puñetazos. Podemos propinarlos maximizando el daño infligido al oponente y minimizando el daño soportado por la mano.

En el golpe asestado con el puño humano cerrado, la fuerza del impacto contra el cuerpo del contrincante se transfiere a un área mucho menor, en comparación con un golpe propinado con la mano abierta, el cual sí puede ser asestado por cualquier simio. Los golpes descargados con el puño cerrado son más eficaces que con la mano abierta debido a que por transferirse la fuerza del impacto a un área mucho menor, queda más concentrada y por ello es más probable que cause lesiones en ojos, dientes, mandíbulas y huesos varios.

En esta capacidad de ataque, el Ser Humano es único.

Carrier y Michael H. Morgan argumentan que si la destreza manual hubiera sido la única fuerza conductora en la evolución de nuestras manos, habríamos podido adquirir destreza manual sin bastantes de las modificaciones que surgieron cuando nuestros ancestros dejaron de pasar tanto tiempo subidos a los árboles y comenzaron a moverse más por el suelo. En cambio, la estructura de la mano humana moderna permite combinar una gran destreza manual con una configuración apta para dar puñetazos contundentes sin lesionar la mano.

Morgan y Carrier también nos recuerdan que cerrar los puños cuando estamos enfadados es un reflejo humano muy común, según ellos indicativo de la importancia ancestral que dar puñetazos ha tenido en la especie humana como forma de combate corporal.

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