Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respetuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Jueves, 17 marzo 2011
Biología

Velocidad de envejecimiento y manera de envejecer, dos cosas muy distintas

Los métodos actuales para comparar los patrones de envejecimiento son limitados, pues confunden dos elementos distintos de este proceso: el ritmo y la forma. Así lo subraya la Dra. Annette Baudisch del instituto Max Planck para la Investigación Demográfica en Rostock, Alemania, después de completar una investigación sobre el tema.

Utilizando datos de 10 grupos diferentes de animales, Baudisch clasificó el ritmo y la forma de envejecimiento de cada especie.

Algunos organismos viven poco tiempo, y otros mucho. Esto determina el ritmo de envejecimiento. Las especies poco longevas tienen un ritmo rápido de envejecimiento, y las especies de larga vida tienen un ritmo lento de envejecimiento. El ritmo de envejecimiento describe la rapidez con que avanza el reloj de la vida. Para los seres humanos avanza lentamente, para los animales pequeños avanza muy rápido.

Por el contrario, la forma de envejecimiento describe cómo la mortalidad (el riesgo de morir) cambia con la edad. Una manera de medir la forma de envejecimiento es el "factor de envejecimiento". Por ejemplo, el vencejo común tiene un factor de envejecimiento de 2, es decir, su mortalidad se duplica durante su vida adulta, en comparación con los humanos modernos, que tenemos un factor de envejecimiento de más de 2.000.

La esperanza de vida para las mujeres adultas suecas (es decir la esperanza de vida restante después de dejar atrás la pubertad) es de unos 70 años, mientras que la vida adulta de un petirrojo dura sólo 1,7 años. Pero en esa vida adulta, el envejecimiento es tan fuerte en el ser humano, que el factor de envejecimiento es de 2132, mientras que para el petirrojo es sólo de 2.

A la edad de 15 años, sólo 2 de cada 100.000 mujeres jóvenes mueren en Suecia, mientras que una de cada dos mujeres con 110 años muere. Esta gran diferencia en la mortalidad al principio y al final de la vida adulta significa que para los seres humanos la forma de envejecimiento es una pendiente muy pronunciada, mientras que en otras especies como el vencejo común, es casi una llanura. Y en algunas especies el riesgo de muerte puede incluso descender con la edad, hasta un límite, y los individuos mayores pueden tener durante gran parte del tiempo un menor riesgo de muerte que los individuos jóvenes. Éste parece ser el caso de la tortuga del desierto, y de los cocodrilos.


Copyright © 1996-2017 Amazings® / NCYT® | (Noticiasdelaciencia.com / Amazings.com). Todos los derechos reservados.
Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Todos los textos y gráficos son propiedad de sus autores. Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin consentimiento previo por escrito.
Excepto cuando se indique lo contrario, la traducción, la adaptación y la elaboración de texto adicional de este artículo han sido realizadas por el equipo de Amazings® / NCYT®.

Amazings® / NCYT® • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados - Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.
Powered by FolioePress