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Lunes, 22 julio 2013
Neurología

El aprendizaje y su huella en el cerebro, dos idiomas en vez de uno

Suele decirse que el saber no ocupa espacio. Aunque esta afirmación no sea del todo exacta en cuanto a que el cerebro no es un espacio ilimitado de almacenamiento de conocimientos, lo cierto es que cada vez está más claro para la ciencia que el cerebro humano posee una gran plasticidad y que, mediante el esfuerzo de aprender nuevos conocimientos, el cerebro se reconfigura y robustece para acogerlos y para adaptarse lo mejor posible al uso de todos los tipos distintos de conocimientos, de modo comparable en muchos sentidos a cómo el ejercicio físico hace que el cuerpo esté en mejor forma física, y a cómo cada tipo de deporte potencia unos aspectos concretos de esta forma física.

Así pues, desde por ejemplo completar un posgrado online de gestión de proyectos para mejorar nuestras perspectivas profesionales en la empresa privada donde trabajamos, hasta aprender inglés como segundo idioma con la misma finalidad y llegar a dominarlo tan a fondo como la propia lengua materna, todos los conocimientos variopintos que adquiramos a lo largo de la vida no sólo nos serán útiles para nuestro desarrollo profesional sino que además contribuirán a fortalecer nuestro cerebro.

En particular, el conocimiento profundo de un segundo idioma, hasta el punto comentado, en que permita definir al individuo como bilingüe, ha sido objeto de un gran interés por parte de la comunidad docente y de la científica en los últimos años. Es un campo en el que no dejan de presentarse nuevos resultados de investigaciones sucesivas. Ahora es el turno de un estudio llevado a cabo en la Universidad de Arizona, Estados Unidos, en el que se ha examinado la intrigante cuestión de cómo exactamente las personas que hablan español e inglés desde la infancia procesan en su mente los sonidos de cada uno de estos idiomas cuando los escuchan.

La investigación se centró en 32 sujetos de estudio, definibles como bilingües de español e inglés, y que aprendieron su segunda lengua antes de cumplir los 8 años de edad.

Durante mucho tiempo, no ha estado claro cómo se realiza el procesamiento de los sonidos del lenguaje en personas que son bilingües desde una edad temprana. Según una de las dos hipótesis principales, la gente bilingüe tiene dos vías de procesamiento fonético (o "sistemas de sonido") para sus dos idiomas. Mediante uno de esos sistemas procesan el habla de un idioma, y mediante el otro procesan el habla del segundo idioma. Según la otra hipótesis, el cerebro de las personas bilingües se limita a adaptarse en cada momento a la fonética de cada uno de los dos idiomas mediante la estrategia de recalibrar una única vía de procesamiento sonoro, que se ocupa de ambas lenguas.

Los resultados obtenidos ahora en la investigación realizada por el equipo de Kalim Gonzales y Andrew Lotto respaldan la primera hipótesis.

[Img #14717]
La posesión de esos dos sistemas de procesamiento de sonidos del habla parece ser, en la gran mayoría de los casos, exclusiva de quienes aprendieron los dos idiomas siendo muy jóvenes.

Cuando alguien aprende un segundo idioma siendo ya adulto, lo usual es que el primer idioma sea el dominante, y que el cerebro de la persona utilice el sistema de procesamiento sonoro del primero para el segundo, lo que conduce a la situación muy habitual de hablar el segundo idioma con acento del primero.

Lo descubierto en el nuevo estudio de la Universidad de Arizona refuta la idea, sostenida por algunos científicos, de que las personas bilingües, aunque lo sean desde la infancia, siempre tienen un idioma dominante. Según esa hipótesis, los bilingües nunca son capaces de percibir el otro idioma de un modo que sea significativamente distinto del modo en que lo percibe alguien que ha aprendido de adulto un segundo idioma.

Los resultados del nuevo estudio desmienten esa idea, e indican que los bilingües son capaces de percibir y procesar mentalmente los sonidos de cada uno de sus dos idiomas como si cada uno fuese su lengua materna, algo que ya intuían muchos bilingües que lo son desde la infancia. Al propio Gonzales el tema le toca de cerca, ya que su hijo está creciendo aprendiendo inglés y chino simultáneamente.

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