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Miércoles, 16 octubre 2013
Ciencia de los Materiales

Seda de araña y nanotubos de carbono, una combinación con resultados fascinantes

Un nanotubo de carbono es, a grandes rasgos, una lámina de carbono de un átomo de grosor que ha sido enrollada sobre sí misma de tal modo que forma un cilindro también diminuto. El diámetro de un nanotubo puede ser del orden de 10.000 veces más pequeño que el grosor de un cabello humano.

Los físicos saben que cuando un objeto está tan miniaturizado puede dejar de comportarse como lo hacen los objetos de tamaños convencionales, y adquirir rasgos de conducta exóticos. En ese sentido, científicos de todo el mundo están fascinados ante las extrañas propiedades de los nanotubos de carbono, incluyendo la de su asombrosa robustez y la de su extraordinaria conductividad eléctrica y de calor.

La seda de araña es otro material espectacular. Entre sus muchas cualidades, cabe citar su formidable resistencia. Se ha llegado a calcular que una telaraña lo bastante grande, con hilos de grosor no mucho mayor que el de un bolígrafo o rotulador, sería capaz de detener a un Boeing 747 en pleno vuelo.

El equipo de Eden Steven, físico en la Universidad Estatal de Florida en Estados Unidos, interesado en ambos materiales, se propuso averiguar qué ocurre al recubrir hebras de seda de araña con nanotubos de carbono.

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Este interés se debió a que, en vez de adentrarse en el terreno ya amplio de los plásticos complejos, tóxicos y no biodegradables, muy usados en dispositivos electrónicos actuales y también muy presentes en casi cualquier vertedero de basura, Steven y sus colaboradores apostaron por investigar materiales respetuosos con el medio ambiente. Su principal interés se centró desde un primer momento en materiales capaces de lidiar con la humedad y que no requiriesen tratamientos complicados ni aditivos químicos para su elaboración. La seda de araña es idónea para cumplir este requisito.

Los asombrosos resultados de los experimentos hechos por el equipo de Steven demuestran que el material resultante de esa unión es especial y capaz de ser útil para muchas funciones. Se puede utilizar como base de un sensor de humedad, de un sensor de tensión estructural, de un cable eléctrico y hasta de un accionador (un dispositivo que actúa como un músculo artificial permitiendo elevar pesos y realizar otras acciones que requieran fuerza física).

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