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Viernes, 25 octubre 2013
Ecología

El peligro ecológico de los microplásticos en lagos

Muchos lagos subalpinos pueden parecer reductos prístinos de naturaleza virgen, pero las conclusiones de un nuevo estudio indican que pueden sufrir una contaminación antropogénica que hasta ahora se creía que no afectaba casi nada a los lagos de esa clase: La presencia no deseada de partículas pequeñas de desechos de plástico potencialmente peligrosos. Los resultados de esta investigación sugieren que esos fragmentos minúsculos de desechos de plástico probablemente van a parar a la red alimentaria a través de una amplia gama de invertebrados de agua dulce.

Los resultados, basados sobre todo en análisis del Lago Garda en Italia, sugieren que el problema de la polución del plástico no se limita al océano.

Además de los efectos mecánicos nocivos derivados de la ingesta de plásticos que los animales marinos tragan equivocadamente al confundirlos con comida, se ha demostrado que muchos compuestos químicos asociados al plástico pueden ser cancerígenos, provocar alteraciones endocrinas o directamente ser muy tóxicos. Así de contundentes son los argumentos a los que recurre Christian Laforsch de la Universidad de Bayreuth en Alemania. Por otra parte, los polímeros pueden adsorber sustancias orgánicas contaminantes hidrófobas de toxicidad considerable, y transportar estos compuestos nocivos hacia hábitats menos contaminados. Paralelamente, los desechos plásticos pueden actuar como vectores de propagación de algunas enfermedades infecciosas y de especies invasoras, ya que pueden servir como refugios para microbios y otras formas de vida.

Los investigadores escogieron el Lago Garda como punto de partida para investigar la contaminación del agua dulce con los microplásticos (fragmentos minúsculos de desechos de plástico) y los macroplásticos (fragmentos más grandes de tales desechos) porque esperaban que tuviera una escasa contaminación debido a su ubicación geográfica subalpina, relativamente alejada de las zonas con mayor polución.

Lo que encontraron fue una sorpresa para ellos: La cantidad de partículas diminutas de plástico en las muestras recogidas de los sedimentos del Lago Garda fue similar a las halladas en muestras tomadas de sedimentos de playas a la orilla del mar.

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El tamaño de las minúsculas partículas de plástico encontradas por el equipo de Laforsch sugiere que pueden ser tragadas con facilidad por muchos de los animales que viven en el lago, incluso algunos de los más pequeños. Los investigadores comprobaron que diversos invertebrados de agua dulce, desde gusanos hasta los crustáceos conocidos popularmente como "pulgas de agua", ingieren estas partículas diminutas de plástico en el laboratorio, al creer equivocadamente que es comida.

Tal como señala Laforsch, la mera existencia de estos microplásticos en cabeceras de ríos y arroyos subalpinos, así como en las fuentes de las que se abastecen de agua, hace temer que los microplásticos sean tan abundantes o más en las masas de agua situadas río abajo. Las consecuencias ecológicas y económicas de este fenómeno son inciertas.

Laforsch recomienda que se realicen más investigaciones sobre el tema y pide la implantación de medidas de vigilancia para detectar y medir la contaminación por microplásticos en los ecosistemas de agua dulce, lo que es ya un requisito para los sistemas marinos.

Los ciudadanos pueden ayudar a mitigar o evitar el problema si arrojan su basura a los contenedores para recogida selectiva que correspondan a cada tipo de desperdicio. El plástico, al contenedor del plástico, y el resto de desechos, a sus respectivos contenedores. La forma y tipo de las partículas plásticas encontradas en el estudio indican que comenzaron su existencia como basura en forma de pedazos más grandes de plástico, cuyo origen probablemente se remonta a los envases de productos de uso común desechados tras consumirlos.

En la investigación también han trabajado Natalia P. Ivleva, Johannes Schmid y Reinhard Niessner, de la Universidad Técnica de Múnich (TUM), así como Hannes K. Imhof, de la Universidad Ludwig-Maximilian, ambas instituciones en Alemania.

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