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Jueves, 21 noviembre 2013
Astronáutica

Gran Enciclopedia de la Astronáutica (207): IGY

IGY

Proyecto; País: Internacional; Nombre nativo: International Geophysical Year

La cooperación internacional para investigar los polos terrestres alcanzó su cúspide durante los llamados IPY (International Polar Year), que se celebraron en 1882/1883 y en 1932/1933. La investigación organizada durante dichas oportunidades permitió avanzar grandemente en nuestro conocimiento de estas regiones del globo. Un tercer IPY se celebró entre 2007 y 2009, con la participación de cientos de científicos de 16 países.

A mediados del siglo pasado, la comunidad científica llegó a la conclusión de que sería necesaria una investigación coordinada global para revolucionar el estudio de la geofísica terrestre. Inspirándose en los IPY, en marzo de 1950 varios científicos relevantes propusieron celebrar un Año Geofísico Internacional (IGY, International Geophysical Year, o CSAGI, por sus siglas en francés), el cual aprovechara los más recientes avances técnicos de exploración e investigación. Sydney Chapman y Lloyd Berkner llevaron esta propuesta al International Council of Scientific Unions, y sugirieron su celebración durante los años 1957 y 1958, coincidiendo con uno de los períodos de actividad solar máxima.

[Img #16771]Los científicos utilizarían todas las herramientas a su disposición, tanto las ya disponibles, como las que podrían estarlo en breve plazo. Una de ellas, muy prometedora, era el satélite artificial, que aportaría una perspectiva, una atalaya observadora, totalmente novedosa.

Tras las repetidas manifestaciones a favor procedentes de organismos tales como la International Scientific Radio Union o la International Union of Geodesy and Geophysics, se presentó el 4 de octubre de 1954 la propuesta de lanzar un satélite al Comité Speciale de l'Année Géophysique Internationale (CSAGI), reunido en Roma. Dicho comité adoptó la resolución esperada, incluyendo la recomendación de lanzar pequeños satélites artificiales científicos, así como de estudiar el problema de los instrumentos que deberían transportar, los sistemas de telemetría, orientación del vehículo, energía, etc.

Así pues, los dirigentes del Año Geofísico Internacional 1957-58 establecieron el lanzamiento de un satélite científico como una de las metas más notables "a  considerar" por las naciones participantes. En realidad, sólo la URSS y los EEUU tenían en ese momento el potencial técnico y económico suficiente para llevar a cabo esta propuesta, pero ni unos ni otros se manifestaron inicialmente al respecto.

En 1955, sin embargo, ambas potencias ya estaban trabajando en el problema. Los soviéticos, por ejemplo, prestaron más atención a las propuestas que ya estaba planteando Koroliov, y constituyeron un organismo interno para tratar todo lo concerniente a la exploración espacial, la “Comisión Interdepartamental para la Coordinación y Control de Trabajos en el Campo de la Organización y Consecución de Comunicaciones Interplanetarias”. Su existencia, encabezada por Leonid I. Sedov, se dio conocer el 16 de abril de 1955.

Por su parte, los Estados Unidos anunciaron oficialmente que iban a intentar lanzar un satélite durante el IGY, el 29 de julio de 1955. Su apuesta sería el proyecto Vanguard, si bien el país ya hacía tiempo que estaba trabajando en la preparación de satélites espía. El programa civil, de hecho, sería muy útil, porque establecería de facto el derecho al sobrevuelo de los satélites sobre otros países, independientemente del tipo de su misión. De este modo, un vehículo espía podría sobrevolar a una nación enemiga sin despertar protestas, siempre y cuando su misión fuera secreta y no se conocieran sus intenciones. Poco tiempo después, también la URSS anunciaba que trataría de colocar un satélite en órbita, y con ello el derecho de sobrevuelo quedaría legalmente establecido con todas las consecuencias.

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El IGY fue, por tanto, un magnífico catalizador para el avance científico de nuestros conocimientos sobre la Tierra, y también la oportuna espoleta que permitió arrancar en la que después sería bautizada como carrera espacial.

El IGY se desarrolló desde el 1 de julio de 1957 hasta el 31 de diciembre de 1958. Durante ese tiempo, se llevaron a cabo muchos programas científicos en cooperación, se lanzaron los primeros satélites, y varios países efectuaron también pruebas con cohetes sonda, adentrándose en el campo espacial. Hasta 67 países participaron en las diversas iniciativas, que incluyeron investigaciones sobre sismología, oceanografía, geodesia, magnetosfera, rayos cósmicos, auroras, ionosfera, gravedad, meteorología, casquetes polares, etc. Uno de los principales descubrimientos fueron los cinturones de radiación de Van Allen, que rodean la Tierra, y se avanzó notablemente en la teoría de la tectónica de placas.

Toda esa información se reunió y distribuyó por todo el mundo (a diferencia de lo ocurrido durante el último IPY, al que la gran guerra perjudicó grandemente). Para evitar la pérdida de esos valiosos datos obtenidos, se crearon los llamados World Data Center, uno de los cuales se estableció en Estados Unidos, otro en la URSS y otro en Europa, y que conservarían por triplicado este inmenso legado de libre intercambio que no dejó de crecer. Un moderno World Data System, de alcance internacional, se ocupa hoy en día de seguir guardando este material.

El IGY también fue crucial para que el mundo se diera cuenta de la importancia de conservar algunas de sus regiones para la ciencia, como la Antártida. Gracias a él se firmaron tratados y se ha contribuido a la mejora de la conservación de estos parajes.

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