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Lunes, 3 marzo 2014
Química

Aviones que participaron en la Guerra del Vietnam provocaron intoxicaciones por Agente Naranja años después

La persistencia de la toxicidad del temible Agente Naranja, empleado en operaciones bélicas por el bando de Estados Unidos contra el de Vietnam del Norte durante la Guerra del Vietnam, acabó afectando a personal militar estadounidense que viajó, tras la guerra, a bordo de aviones militares que durante la misma se utilizaron para transportar Agente Naranja destinado a ser arrojado sobre la vegetación bajo la que podían ocultarse las tropas del Viet Cong.

Ésta es la candente conclusión a la que se ha llegado en una investigación reciente a cargo del equipo de Jeanne Mager Stellman, de la Escuela Mailman de Salud Pública de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos. Según el nuevo estudio, hubo personal militar expuesto a niveles significativos de dioxina presente en el Agente Naranja, lo que contradice conclusiones anteriores de la Fuerza Aérea de Estados Unidos así como del Departamento estadounidense de Asuntos de los Veteranos (responsable de proporcionar pensiones, compensaciones y otros beneficios federales a los veteranos del estamento militar y a personas que dependen de ellos).

El Agente Naranja, al que se le atribuyen terribles secuelas de salud en personas que estuvieron expuestas a él e incluso en sus hijos, ha provocado numerosos litigios legales, dentro y fuera de Estados Unidos, y se le considera el motivo de conflicto político actual más importante entre Vietnam y Estados Unidos derivado de aquella guerra, que ya de por sí estuvo envuelta en la polémica.

Han pasado más de 40 años desde que los Estados Unidos liberaron unos 75 millones de litros de herbicidas sobre los bosques de Vietnam del Sur para eliminar el denso follaje que ocultaba a las tropas enemigas. Los defoliantes rociados sobre masas forestales hacían que se desprendieran las hojas de los árboles y de ese modo era factible detectar desde el aire los movimientos de las escurridizas tropas del Viet Cong. El uso de defoliantes también se extendió a zonas agrícolas en las que estaban atrincherados los combatientes del Viet Cong, como un modo de sabotearles el acceso a comida y forzarles a retirarse. El Agente Naranja, llamado así por la raya naranja en los barriles del herbicida, fue el producto más habitual de varios usados durante la Guerra del Vietnam, con unos 40 millones de litros rociados entre 1962 y 1970. Buena parte del Agente Naranja utilizado allí y entonces fue elaborado por las empresas estadounidenses Monsanto Corporation de Misuri y Dow Chemical de Michigan.

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Se estima que alrededor de 4,8 millones de vietnamitas fueron expuestos a los herbicidas durante la guerra. A la cifra hay que añadirle el personal militar de Estados Unidos y otros países del mismo bando, que por utilizar Agente Naranja, manipularlo o entrar en contacto con él por otras causas, a veces accidentales, se vio expuesto a sus efectos.

Debido al trasfondo bélico de la contaminación, y a su inevitable politización, los estudios acerca de los efectos de la exposición al Agente Naranja durante la Guerra del Vietnam han estado envueltos en una gran controversia, con defensores de la conexión entre dicha exposición y una amplia serie de enfermedades graves, y detractores de tal conexión. La polémica acabó desembocando en los tribunales, donde ha protagonizado tortuosas batallas judiciales.

Como en cualquier caso de enfermedad, averiguar si se habría presentado igualmente sin la exposición a un agente químico que aumenta las probabilidades de adquirirla, o si tal agente ha sido la causa determinante, no es tarea fácil, y no conviene caer en la tentación de emitir conclusiones rápidas o viscerales. Cautelarmente, el Departamento estadounidense de Asuntos de los Veteranos ha reconocido que ciertas clases de cáncer y otras afecciones (incluyendo por ejemplo amiloidosis, porfiria, cloracné, cardiopatía isquémica, neuropatía periférica, diabetes mellitus tipo 2 y enfermedad de Parkinson), en personas que estuvieron expuestas al Agente Naranja o a otros herbicidas durante la Guerra del Vietnam, pueden ser la consecuencia de dicha exposición.

[Img #18533]Desde 1971 a 1982, los reservistas de la Fuerza Aérea que volaron en 34 aviones (contaminados con dioxina) que antes habían sido empleados para rociar el Agente Naranja y que volvieron a Estados Unidos tras el cese de las operaciones de lanzamiento del herbicida en la Guerra del Vietnam, se vieron expuestos, según los resultados del nuevo estudio, a mayores niveles de dioxina que lo reconocido previamente por la Fuerza Aérea de Estados Unidos y el Departamento estadounidense de Asuntos de los Veteranos.

Durante la Guerra del Vietnam, en una operación denominada Ranch Hand, aproximadamente 75 millones de litros de herbicidas, incluyendo unos 40 millones de litros de Agente Naranja contaminado con dioxina, fueron rociados desde 34 aviones C-123. Los aviones regresaron posteriormente a Estados Unidos, y fueron empleados por unidades de reserva de la Fuerza Aérea entre 1971 y 1982 en operaciones de transporte. Después de muchos años sin vigilancia, unas pruebas revelaron la presencia de dioxina (más concretamente la variedad conocida como TCDD). Todos los aviones, menos tres, fueron desguazados y sus piezas fundidas en 2009.

La Fuerza Aérea y el Departamento de Asuntos de los Veteranos (VA) habían previamente negado compensaciones a los miembros de esas tripulaciones, amparándose en la creencia de que los residuos ya no podían provocar exposiciones significativas en esas personas, y por lo tanto éstas no podían optar a recibir dichas compensaciones por la exposición al Agente Naranja.

Las conclusiones de la nueva investigación sugieren que las posibilidades de exposición a la dioxina por parte del personal que trabajó en esos aviones después de la Guerra del Vietnam son mayores de lo que se creía antes, y que la inhalación, ingestión, y absorción cutánea habrían probablemente ocurrido durante el uso post-Vietnam de los aviones por los aviadores y por el personal de mantenimiento. La exposición dérmica y oral estimada excedió los niveles máximos permitidos por la normativa estadounidense. La contaminación en suspensión excedió la única normativa establecida al respecto (la alemana).

“Nuestros hallazgos, el resultado de tres formas diferentes de modelado, contrastan con las conclusiones y el proceder de la Fuerza Aérea y del VA”, subraya la Dra. Stellman. “El concepto del VA de “residuo seco” que no está biodisponible, no encaja con las teorías ampliamente aceptadas del comportamiento de los residuos en superficies. Los ocupantes de los aviones habrían sido expuestos al polvo en suspensión contaminado con dioxina, y habría también entrado en contacto directo con la piel, y nuestros modelos muestran que el nivel de exposición muy probablemente superó lo indicado por varias directrices existentes sobre ella".

Con la Dra. Stellman han trabajado también los doctores Fred Berman, director de Toxicología en la Universidad de Ciencias de la Salud de Oregón, Richard Clapp, profesor emérito de la Escuela de Salud Pública en la Universidad de Boston y que tiempo atrás trató cuestiones sobre el Agente Naranja con el Comité de Asuntos de los Veteranos dependiente del Senado, y Peter A. Lurker, de la empresa Germantown Consultants, LLC, en Germantown, Ohio, un ingeniero medioambiental con muchos años de experiencia evaluando exposiciones ambientales en la Fuerza Aérea estadounidense.

La propia Dra. Stellman cuenta con una dilatada trayectoria en temas medioambientales de salud pública y es una experta en el Agente Naranja y en otros herbicidas militares en Vietnam. Años atrás, colaboró con el Dr. Steven Stellman en el desarrollo de un sistema de información geográfica (GIS, por sus siglas en inglés) destinado a estimar las exposiciones a herbicidas en Vietnam, trabajo llevado a cabo bajo contrato de la Academia Nacional de Ciencias y refrendado por el Instituto de Medicina, ambas instituciones en Estados Unidos. En el proceso de recopilar los datos para el GIS, los investigadores descubrieron que se liberó al menos el doble de dioxina durante la guerra de lo que se pensaba con anterioridad.

Se estima que durante la Operación Ranch Hand se arrojaron pesticidas sobre 2,6 millones de hectáreas en Vietnam. Esa extensión de terreno constituye el 12 por ciento de todo el territorio del país. La dioxina, presente en cantidades peligrosas en el Agente Naranja, es soluble en grasas, y entra en el cuerpo a través del contacto físico, la inhalación o la ingestión de comida o agua contaminadas. Se acumula en los organismos cada vez más, conforme se sube en la cadena alimentaria. Cuando una madre embarazada se ve expuesta a la dioxina, ésta puede entrar en el embrión a través del torrente sanguíneo.

En los años que siguieron a la Guerra del Vietnam, comenzaron a surgir más casos de lo normal de malformaciones congénitas (incluyendo espina bífida, abortos espontáneos, nacimientos prematuros y otros problemas), en las regiones vietnamitas donde se había empleado el Agente Naranja. Paralelamente, en Estados Unidos, se comenzó a notar una mayor incidencia de malformaciones genéticas en hijos de personal que durante la guerra estuvo destinado a zonas expuestas al Agente Naranja. A partir de aquí, se sucedieron las investigaciones y la polémica estalló.

En el caso de Vietnam, la dioxina del Agente Naranja no solo contaminó a personas, sino también a tierras de cultivo y a otros recursos naturales. La dioxina es muy estable, por lo que tiende a persistir en la tierra durante mucho tiempo, contaminando de este modo los cultivos agrícolas que allí crezcan. La dioxina también puede contaminar el pescado, una fuente vital de alimento en Vietnam, y quizá a través del pescado contaminado se abrió una vía importante de exposición de la población civil a la dioxina.

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