Psicología
El fenómeno de los episodios de euforia tras haber dormido poco
Una noche sin dormir suele dejarnos con menos agilidad mental y más irritables. Sin embargo, un efecto secundario menos conocido de dormir poco es la euforia a corto plazo, la cual nos puede conducir a realizar valoraciones poco sensatas y a desarrollar comportamientos vinculados a adicciones, según un nuevo estudio en una línea en la que hace poco ya se presentó otro estudio, del cual dimos la noticia en NCYT de Amazings.
En la nueva investigación, a cargo de expertos de la Universidad de California en Berkeley y la Escuela Médica de la Universidad de Harvard, se estudió el cerebro de adultos jóvenes sanos y se ha descubierto que sus circuitos del placer estaban muy estimulados después de una noche sin dormir. Pero esa misma ruta neuronal que promueve sentimientos de euforia, recompensa y motivación después de una noche sin dormir también puede conducir a conductas de riesgo.
Lo descubierto en el nuevo estudio subraya la necesidad de que las personas en puestos de mucha responsabilidad, como por ejemplo pilotos de avión de pasajeros, o médicos, no reduzcan el tiempo dedicado a dormir.
Desconcertados sobre por qué tantas personas con depresión clínica se sienten más positivas, temporalmente, después de una noche sin dormir, el psicólogo Matthew Walker de la mencionada universidad y sus colaboradores emplearon resonancia magnética funcional por imágenes para estudiar los cerebros de 27 adultos jóvenes, la mitad de los cuales durmió lo necesario durante la noche, mientras que la otra mitad pasó la noche en vela.
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Los participantes observaron muchas imágenes, incluyendo escenas agradables, y se les pidió que las clasificaran como neutras o positivas. En general, quienes no habían dormido clasificaron más positivamente las imágenes, mientras que quienes descansaron bien las clasificaron de un modo más moderado.
Además, los escaneos cerebrales hechos a los participantes que pasaron la noche sin dormir mostraron una mayor actividad en la vía mesolímbica, un circuito cerebral regido por la dopamina, un neurotransmisor que regula los sentimientos positivos, la motivación, el deseo sexual, la adicción, los anhelos y la toma de decisiones.
A pesar de que podría parecer ventajosa una tendencia hacia lo positivo, potencialmente vinculada a un incremento a corto plazo en los niveles de dopamina, puede resultar perjudicial si las personas toman decisiones impulsivas porque se sienten excesivamente optimistas.



