Computación
Microprocesadores magnéticos, alternativa revolucionaria a los eléctricos
Los ordenadores del futuro podrían contar con microprocesadores magnéticos, que consumen la menor cantidad de energía permitida por las leyes de la física. Así lo plantea un nuevo estudio.
Actualmente, los chips de los microprocesadores de silicio dependen de la corriente eléctrica, es decir de electrones en movimiento, que generan una gran cantidad de calor residual. Sin embargo, los microprocesadores que empleen ciertos nanoimanes de forma alargada para las operaciones lógicas, las de memoria y las de conmutación, en teoría no necesitarían electrones en movimiento.
Estaríamos hablando, por tanto, de 1 millón de veces menos energía (a temperatura ambiente) por cada operación que la consumida por los ordenadores de hoy.
El equipo de los ingenieros electrónicos Brian Lambson, Jeffrey Bokor y David Carlton, todos de la Universidad de California en Berkeley, trabaja ya en el desarrollo de estos ordenadores magnéticos.
Hoy en día, los ordenadores funcionan con electricidad, desplazando los electrones en un circuito para procesar la información. Un ordenador magnético, por el contrario, no necesitaría electrones en movimiento. El almacenamiento y el procesamiento de información sería a través de imanes, y si dichos imanes son lo bastante pequeños, se les puede colocar muy juntos para que interactúen entre sí. Así es cómo pueden hacer cálculos, tener memoria y realizar todas las funciones de un ordenador.![[Img #3811]](upload/img/periodico/img_3811.jpg)
Los nanoimanes que Bokor, Lambson y sus colaboradores utilizan para construir memorias magnéticas y dispositivos lógicos magnéticos tienen alrededor de 100 nanómetros de ancho y unos 200 de largo. Como tienen la polaridad norte-sur distribuida del mismo modo que los imanes de barra que pegamos en la puerta del refrigerador, la orientación hacia "arriba" o hacia "abajo" del polo se puede utilizar para representar el 0 y el 1 de la memoria binaria del ordenador. Además, cuando se reúnen varios nanoimanes, las interacciones entre ellos pueden hacer que el conjunto se comporte como un transistor, lo que permite efectuar operaciones lógicas básicas.


