Psiquiatría
Las personas con síndrome de Tourette no son más agresivas que el resto
Se cree habitualmente que la gente con el síndrome de Tourette tiende a ser agresivas. Ahora, un estudio realizado en Hungría muestra que las personas que lo sufren no son más agresivas que el sujeto promedio.
El síndrome de Tourette se asocia a un comportamiento impulsivo y en ocasiones problemático. Su imprevisibilidad, junto con los movimientos corporales involuntarios y una tendencia a decir cosas que están fuera de contexto y que pueden resultar ofensivas, ha contribuido a la creencia de que las personas que lo padecen son agresivas.
Trabajando en el Hospital Vadaskert de Psiquiatría Infantil y Adolescente en Budapest, Hungría, el equipo del Dr. Péter Nagy organizó tres grupos de participantes (todos varones): 87 con el síndrome de Tourette, 161 con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y 494 pertenecientes a la población clínica general. También disponían de datos de un grupo de personas sanas. A todos los participantes se les sometió a una serie de pruebas, en las cuales se evaluaron dos aspectos principales de la tendencia a la agresividad; la propensión a la agresión “fría” (calculada, insensible e impasible) y la propensión a la agresión “caliente” (impulsiva y explosiva).
Algunos de los resultados fueron inesperados. Los pacientes con el síndrome de Tourette demostraron ser menos agresivos, tanto en la propensión a la agresión caliente como en la propensión a la fría, que la población clínica general o que los pacientes con TDAH. Su tendencia a la agresividad fue comparable con la ostentada por la población sana.
Es falso, por tanto, que los pacientes con el síndrome de Tourette sean más agresivos que el individuo común. Pueden exhibir tics motores y vocales, incluyendo movimientos de brazos y muecas, que la gente a menudo interpreta como señales de un fuerte nerviosismo indicativo de una agresividad difícil de reprimir. Pero en realidad no es así. El problema no es de agresividad, sino de comprensión, en palabras del Dr. Nagy; los pacientes con el síndrome de Tourette necesitan que les acepten y les apoyen, no que les teman ni que les rechacen.
Los resultados de la investigación se han presentado públicamente en el congreso anual del ECNP (European College Of Neuropsychopharmacology, o Colegio Europeo de Neuropsicofarmacología) celebrado en Viena, Austria.



