Neurología
Los rasgos autistas en la infancia no se asocian con la exposición prenatal a la contaminación del aire
Un estudio, dirigido por el CREAL, centro aliado Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) (España), y publicado en Environmental Health Perspectives, ha evaluado si la exposición a la contaminación del aire prenatal, incluyendo óxidos de nitrógeno (NO2, NOx) y partículas contaminantes (PM), se asocia con rasgos autistas en la infancia.
El trabajo engloba cuatro análisis de cohorte de nacimiento/niños basados en la población europea. Los rasgos autistas se definen como los déficits subclínicos en la socialización, la comunicación y comportamientos repetitivos que no cumplen los criterios formales para un diagnóstico del trastorno del espectro autista (TEA).
Los investigadores encontraron que la exposición prenatal a NO2 y PM no se asoció con rasgos autistas en niños de cuatro a diez años de edad en cuatro estudios de cohorte de nacimiento/niño en la población de Europa.
Los trastornos del espectro autista (TEA) son discapacidades permanentes del desarrollo caracterizadas por el deterioro de la interacción social, el déficit de comunicación y comportamientos repetitivos. En las últimas dos décadas la prevalencia de los TEA se ha incrementado, llegando a afectar a uno de cada 86 niños en Europa en 2007.
Anteriormente a este estudio, algunos trabajos recientes de casos y control en EE UU mostraron que los TEA en niños de 2 a 6 años se relacionaron con la exposición prenatal a contaminantes atmosféricos vinculados con el tráfico. La toxicidad en el cerebro por contaminantes atmosféricos urbanos durante el desarrollo está bien documentado en animales.
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En este estudio, parte del proyecto ESCAPE liderado por Jordi Sunyer, investigador CREAL, se incluyeron un total de más de 8.000 niños. Los investigadores hallaron que la exposición a la contaminación del aire prenatal no se asoció con rasgos autistas en el límite del rango clínico.
El estudio de colaboración ha contado con cuatro cohortes de nacimientos y niños basadas en la población europea: CATSS (Suecia), GENERATION R (Holanda), GASPII (Italia) e INMA (España). Los óxidos de nitrógeno y las partículas contaminantes se estimaron a partir de las direcciones de nacimiento mediante modelos de regresión gracias a las campañas de monitoreo realizadas entre 2008 y 2011.
"Extrapolamos los niveles en el tiempo para hacerlos coincidir con los períodos de embarazo. Se evaluaron los rasgos autistas entre los cuatro y los diez años de edad mediante evaluaciones cuantitativas", explica Mònica Guxens, investigadora del CREAL y autora principal de este estudio. (Fuente: CREAL/ISGlobal)



