Arqueología
Rastreo arqueológico de parcelas agrícolas de seis siglos atrás
Ciertos patrones del terreno casi borrados por el paso de los siglos, pero aún detectables mediante técnicas especiales, están proporcionando pistas a los arqueólogos sobre las actividades agrícolas de los habitantes de Hawái de mucho antes de cuando los europeos llegaron a las islas.
Arqueológicamente, resulta muy difícil hacer este tipo de investigación en la mayoría de lugares, ya que rara vez aparece una evidencia inequívoca de actividad agrícola, o una conexión incuestionable entre las ruinas de una casa y una antigua parcela de tierra de cultivo.
La antropóloga Julie Field, de la Universidad Estatal de Ohio, junto a colegas de California y Nueva Zelanda, ha pasado ya tres temporadas de trabajo de campo dedicada a desenterrar los restos de una zona agrícola que se remonta a cerca de 600 años atrás.
Las estructuras delatadoras de la antigua presencia de tierras de cultivo en la zona incluyen arcenes o paredes bajas de tierra que servían de barreras contra el viento, protegiendo así los cultivos.
En esta parte de Hawái, los vientos alisios soplan todo el tiempo, así que esas pequeñas paredes eran útiles para proteger del viento a los cultivos.
El cultivo principal era el boniato (conocido también como batata o camote) que crece
preferentemente en tierra suelta y seca. Esos arcenes evitaban que el viento se llevara la tierra.
Este estudio es singular porque, a través del análisis de las parcelas agrícolas, ha sido posible rastrear las actividades de grupos muy pequeños de personas y, a partir de eso, tratar de inferir la vida cotidiana de la gente de la época a escala mayor.
El siguiente paso en esta línea de investigación será averiguar si el sistema de parcelas era usado sólo durante algunas estaciones, o si los agricultores modificaban las parcelas durante el año a fin de aprovecharlas en casi todo momento.



