Ingeniería
Aprovechar la energía electromagnética ambiental de las telecomunicaciones
Se ha descubierto un modo práctico de capturar y aprovechar la energía transmitida por fuentes tales como los transmisores de radio y de televisión, las redes de teléfonos móviles y los sistemas de comunicaciones por satélite. Recogiendo esta energía presente a nuestro alrededor, la técnica podría proporcionar una nueva forma de energizar redes de sensores inalámbricos, microprocesadores y chips de comunicaciones.
Hay una gran cantidad de energía electromagnética a nuestro alrededor pero nadie ha podido utilizarla.
El equipo de Manos Tentzeris (Instituto Tecnológico de Georgia, en Estados Unidos) está empleando una antena de ancho de banda extremadamente amplio para aprovechar una gran variedad de señales en diferentes frecuencias.
Tentzeris y sus colaboradores están usando impresoras de chorro de tinta para combinar sensores, antenas y otros dispositivos con los que recolectar energía en estructuras de papel o hechas con polímeros flexibles.
El resultado son sensores inalámbricos autoenergizados que podrían usarse para la detección de calor, tensión estructural, productos químicos y sustancias biológicas en aplicaciones industriales y militares, para la identificación mediante etiquetas de identificación por frecuencias de radio (RFID) en labores de fabricación y transporte, y para supervisar tareas en muchos otros sectores incluyendo el energético y el de las comunicaciones.![[Img #3947]](upload/img/periodico/img_3947.jpg)
Los aparatos de comunicación transmiten energía en muchas frecuencias diferentes o bandas. Los dispositivos recolectores pueden capturar esa energía y almacenarla en condensadores y pilas. La tecnología de recolección de energía puede aprovechar un amplio abanico de frecuencias, desde las de la radio FM hasta las propias de los radares, o sea una gama que abarca desde los 100 megahercios (MHz) hasta los 15 gigahercios (GHz) o incluso más.
Los experimentos de recolección de energía utilizando frecuencias típicas de la televisión ya han obtenido cantidades de energía de centenares de microvatios. Se espera que los sistemas de banda múltiple generen un milivatio o más. Esa cantidad de energía es suficiente para energizar muchos dispositivos electrónicos pequeños, incluyendo una amplia variedad de sensores y microprocesadores.


