Medicina
Aclaran el enigma de las personas sin huellas dactilares; descubierta la causa de la adermatoglifia
Al igual que el ADN, las huellas dactilares son únicas para cada persona o pareja de gemelos. Eso las hace una valiosa herramienta de identificación para numerosas aplicaciones. Pero, ¿y si alguien, por una causa natural, no tiene esos distintivos patrones de surcos en las yemas de sus dedos?
No es el argumento de una historia de ciencia-ficción, sino una anomalía real conocida como adermatoglifia. Los individuos afectados se enfrentan a dificultades en todos aquellos trámites que se basan en las huellas dactilares.
Recientemente, el equipo de Eli Sprecher de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tel Aviv y el Centro Médico Sourasky en Tel Aviv, Israel, ha identificado la mutación genética responsable de esta inusual anomalía.
La adermatoglifia acaparó titulares de prensa cuando una mujer suiza que se disponía a entrar en Estados Unidos, lo que requería que se le tomasen las huellas dactilares siguiendo un procedimiento de rutina, tuvo que informar a las autoridades que era imposible que se lograse hacer esa operación con ella.
Lo inusual de esta anomalía queda bien reflejado en el número conocido de personas que la poseen: En todo el mundo, sólo se sabe de cuatro familias que sufran esta enfermedad.
Además de causar la ausencia de huellas dactilares, la adermatoglifia provoca asimismo una reducción en la cantidad de glándulas sudoríparas. Tener huellas dactilares anómalas también puede ser una señal de alerta sobre trastornos más graves.![[Img #4948]](upload/img/periodico/img_4948.jpg)
Para determinar la causa de esta rara anomalía, el equipo de Sprecher hizo un análisis genético de la familia suiza, nueve de cuyos miembros carecen de huellas dactilares. Los investigadores compararon los genes de quienes padecen la adermatoglifia con los genes de quienes no la padecen, a fin de identificar la ubicación de la alteración genética. Y han descubierto que una versión específica para la piel del gen SMARCAD1 contribuye al desarrollo de huellas dactilares. Comprobando el gen en los sujetos de estudio, han constatado que el grupo de quienes padecen adermatoglifia tiene menores niveles de esta versión del gen.
Aunque la adermatoglifia es llamativa y puede causar problemas en trámites que requieren la identificación de la persona por sus huellas dactilares, no es, de por sí, peligrosa para la salud. A pesar de la cuestión secundaria de que la mano no produce sudor, los afectados no padecen, en principio, otros efectos adversos.
Esta investigación se ha llevado a cabo en colaboración con Janna Nousbeck del Centro Médico Sourasky en Tel Aviv, y Peter Itin del Hospital Universitario de Basilea, Suiza.


