MicrobiologÃa
Auge en las relaciones eléctricas entre microbios
Las actividades humanas han contribuido al calentamiento global, que a su vez ha llevado a un incremento en la erosión del suelo. Esto ha hecho que los minerales conductores sean arrastrados cada vez más hacia las corrientes de agua. El aumento de partÃculas conductoras puede dar pie a relaciones eléctricas inusuales entre microbios, y una de las consecuencias de ello puede ser la emisión extra de metano, que es un potente gas de efecto invernadero.
Â
Algunos microbios prosperan en el frÃo extremo, bajo presiones enormes, en un calor muy elevado, o en ambientes de salinidad o acidez extremas. Algunos se alimentan de material orgánico, mientras que otros prefieren las rocas, compuestos quÃmicos o metales pesados.
Â
(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
Â
El equipo de Amelia-Elena Rotaru, de la Universidad del Sur de Dinamarca, ha descubierto en unas especies de microbios del Mar Báltico, que comparten nutrientes que ninguna de ellas por separado podrÃa obtener, y que ejecutan su colaboración recurriendo a una vÃa asombrosa: establecen su extraña interacción mediante la transferencia de electricidad de una especie a otra a través de partÃculas conductoras. Asà que utilizan estas partÃculas para interactuar eléctricamente entre sà y lograr una eficiencia en la extracción de nutrientes que supera a la máxima alcanzable por cualquier otra que pudiera sentirse atraÃda por la misma fuente de nutrientes.
Â
Esta relación eléctrica a través de partÃculas conductoras no es solo una curiosidad biológica: también impulsa la producción de metano, el cual es un potente gas de efecto invernadero.
Â
![[Img #50816]](upload/img/periodico/img_50816.jpg)
Â
Laboratorio usado en la investigación, situado a bordo de un barco oceanográfico desde el que se recogieron muestras en el Mar Báltico. (Foto: Amelia-Elena Rotaru)
Â
El equipo de investigación ha comprobado que los microbios estudiados necesitaron las partÃculas conductoras para poder prosperar y para liberar metano. Tales partÃculas pueden ser de orÃgenes muy distintos, dado que hay muchos materiales que son conductores. Un ejemplo es la magnetita, que es un mineral de óxido de hierro abundante en los sedimentos del Mar Báltico. Las partÃculas de magnetita pueden ir a parar al agua marina a partir de la erosión del suelo.
Â
La singular alianza entre microbios, concretamente entre los Geobacter y los Methanosarcina, se sostiene gracias a las partÃculas conductoras y sirve para mantener a raya a los competidores. En los experimentos se comprobó que mientras habÃa partÃculas conductoras disponibles, ambos tipos de microbios vivÃan y prosperaban, pero cuando estas partÃculas eran retiradas, los Geobacter se extinguÃan y los Methanosarcina disminuÃan dramáticamente su actividad.
Â


