Arqueología y medicina
Extraño foco de infección en un monasterio medieval
Nuevos análisis de restos mortales de monjes que en la Edad Media vivieron en un monasterio de la ciudad británica de Cambridge revelan que esos monjes de la orden agustina tenían casi el doble de probabilidades de infectarse con parásitos intestinales que la población general de la ciudad. Y ello a pesar de que la mayoría de los monasterios agustinos de la época disponían de letrinas así como de instalaciones para lavarse las manos, a diferencia de las casas de los trabajadores corrientes. Entonces, ¿por qué existía en el monasterio un foco tan intenso de infección?
La investigación que se ha topado con este enigma la ha llevado a cabo el equipo de Piers Mitchell de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido.
Los autores del estudio analizaron muestras de tierra extraída del entorno inmediato de la pelvis de cada difunto. Parte de los difuntos examinados para el estudio fueron desenterrados de un antiguo cementerio local donde se sepultaba a gente común. Los demás provienen de los terrenos que ocupó en su día el monasterio y en los cuales se enterraba a los monjes difuntos. Todos los restos mortales examinados son de personas que fallecieron siendo adultas.
La mayoría de los difuntos enterados en el cementerio eran de un estatus socioeconómico bajo, principalmente campesinos.
El monasterio fue fundado en la década de 1280 y duró hasta 1538. Sufrió el destino de la mayoría de los monasterios católicos ingleses: cerrado o destruido como parte de la ruptura del monarca Enrique VIII con la Iglesia romana (católica).
![[Img #66859]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/08_2022/1282_extrano-foco-de-infeccion-en-un-monasterio-medieval.jpg)
Restos mortales de monjes del antiguo monasterio, desenterrados durante las excavaciones arqueológicas. (Foto: Cambridge Archaeological Unit)
Los investigadores analizaron a 19 monjes del monasterio y a 25 lugareños del cementerio, y descubrieron que 11 de los monjes (58%) estaban infectados por gusanos, en comparación con solo 8 de los lugareños (32%).
El porcentaje del 32% de casos de infección en los habitantes de la ciudad está en consonancia con lo comprobado en otros estudios en cementerios medievales de diversos países europeos, lo que sugiere que no se trata de un porcentaje más bajo de lo normal, sino que el de casos de infección en el monasterio es alarmantemente alto.
"Los monjes del Cambridge medieval estaban plagados de parásitos", enfatiza Mitchell.
El saneamiento estándar en las ciudades medievales se basaba en el pozo negro: agujeros en el suelo utilizados para las heces y los residuos domésticos. En los monasterios, sin embargo, los sistemas de agua corriente eran una característica común, incluyendo instalaciones para lavarse las manos y para enjuagar la letrina.
Los autores del estudio creen tener una explicación para el enigma de este elevado nivel de infección en los monjes pese a tener unas instalaciones de agua corriente y de gestión de porquería mucho mejores sanitariamente que las del resto de la gente de la ciudad.
Mitchell y sus colegas piensan que la diferencia en el porcentaje de infección parasitaria puede deberse a que los monjes abonaban los cultivos de los huertos del monasterio con sus propias heces, o que compraban con el mismo fin abono hecho de excrementos humanos o de cerdo.
Fertilizar huertos con heces humanas no era una práctica inusual en aquella época, por lo que esa pudo ciertamente haber sido la causa del alto nivel de infección por gusanos parásitos en el monasterio. La exposición reiterada a las heces garantizaba infecciones periódicas y alejaba toda posibilidad de remisión.
El estudio se titula “Intestinal parasite infection in the Augustinian friars and general population of medieval Cambridge, UK”. Y se ha publicado en la revista académica International Journal of Paleopathology. (Fuente: NCYT de Amazings)


