Medicina
Desvelan un papel clave de células implicadas en la inmunidad
Cuando un agente infeccioso entra en nuestro organismo, el sistema inmunitario responde para eliminarlo. Concretamente, las células dendríticas, que actúan como centinelas en nuestros tejidos, son capaces de detectar y fagocitar o absorber al patógeno, y degradarlo en fragmentos pequeños para mostrarlos en su superficie a los linfocitos, células efectoras del sistema inmune, que lo reconocen y lo atacan de forma específica”.
Este proceso, denominado presentación antigénica, implica un contacto estrecho entre ambos tipos celulares para formar una estructura dinámica, denominada sinapsis inmunitaria, a través de la que intercambian información.
Un equipo de investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y del Hospital de la Princesa-UAM han descubierto que las células dendríticas, que son un tipo de células implicadas en la respuesta inmune ante virus, bacterias y demás, también se encuentran implicadas en dicho proceso, pero de una manera desconocida hasta la fecha.
En este estudio, el grupo de investigadores del CNIC y del Hospital de la Princesa-UAM, liderado por el profesor Francisco Sánchez-Madrid, desvela que tras la formación de la sinapsis inmunitaria, no solo se activan los linfocitos como ya se conocía, sino que también las células dendríticas (postsinápticas) sufren profundos cambios.
En la investigación se describen alteraciones muy relevantes en el contenido de las proteínas en la célula dendrítica postsináptica. Además, añade el Dr. Calzada Fraile, “hemos identificado un mecanismo inducido en las células dendríticas, basado en un aumento de la peroxidación lipídica mediante el cual los antígenos de los patógenos fagocitados son presentados más eficientemente a los linfocitos CD8 citotóxicos”.
![[Img #70341]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/11_2023/90_desvelan-un-papel-clave-de-celulas-implicadas.jpg)
Recreación artística de la superficie de una célula dendrítica humana. (Imagen: U.S. National Cancer Institute)
Los estudios in vivo realizados en colaboración con la Universidad de Padua (Italia), en un modelo de ratón han permitido seguir, estudiar y manipular las células dendríticas postsinápticas que han interaccionado con linfocitos T in vivo durante una respuesta inmune, como la que se produce durante la vacunación con un antígeno formulado en alum, el adyuvante más usado en vacunas humanas.
Hemos visto, señala Francisco Sánchez-Madrid, “que estas células dendríticas postsinápticas son responsables de la generación de linfocitos CD8 específicos frente a la vacuna”. Por tanto, “proponemos intervenir en estas células como una forma de aumentar las respuestas de las células CD8 durante la vacunación”.
En su opinión, la importancia de este hallazgo reside en el hecho “de que es de suma importancia que las vacunas sean capaces de generar grandes respuestas CD8, determinantes en la protección de muchas infecciones”.
Con estas mayores capacidades para activar a los linfocitos T CD8 citotóxicos, los autores del estudio han demostrado que las células dendríticas postsinápticas se pueden administrar in vivo y así proteger al organismo frente a infecciones bacterianas y virales, actuando a modo de una vacuna frente a diversos patógenos.
Además, en este caso, explican los investigadores, “la protección no depende de la inclusión de los microorganismos como sucede en las vacunas tradicionales, por lo que se podría emplear para proteger frente a patógenos desconocidos que puedan surgir y causar nuevas pandemias”.
El estudio se titula “Immune synapse formation promotes lipid peroxidation and MHC-I upregulation in licensed dendritic cells for efficient priming of CD8+ T cells”. Y se ha publicado en la revista académica Nature Communications. (Fuente: CNIC)



