Astroquímica
Detectan cloro y potasio en un remanente de supernova
Por vez primera, se ha conseguido detectar de manera inequívoca, cloro y potasio en un remanente de supernova, a partir de observaciones realizadas en rayos X por el satélite astronómico XRISM (X-ray Imaging and Spectroscopy Mission), de la agencia espacial japonesa (JAXA) ayudada por las agencias espaciales estadounidense y europea (NASA y ESA).
XRISM fue lanzado al espacio en 2023 y tiene por misión escrutar el cosmos en rayos X, una banda que permite captar cosas que son difíciles de discernir, o incluso indetectables, en otras bandas del espectro electromagnético.
El análisis de datos en el que se ha hecho el hallazgo es obra de la Colaboración XRISM, el equipo científico de la misión XRISM.
El remanente de supernova en el que se ha hecho esta detección pionera de cloro y potasio es Casiopea A. Esta nube de restos estelares en expansión está a unos 11000 años-luz de distancia, en la constelación boreal de Casiopea.
El remanente de supernova Casiopea A abarca unos 10 años-luz, tiene más de 340 años de edad y alberga en su centro una estrella de neutrones, el núcleo comprimido de la estrella original. Anteriormente, unos científicos detectaron indicios de hierro, silicio, azufre y otros elementos químicos en Casiopea A, valiéndose para ello de datos recolectados por el Observatorio Chandra de rayos X de la NASA.
![[Img #77670]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/01_2026/459_detectan-cloro-y-potasio-en-un-remanente.jpg)
El remanente de supernova Casiopea A. Se indican el norte (arriba), el oeste (derecha) y el sudeste (abajo a la izquierda). El nuevo análisis de observaciones de Casiopea A hechas por el satélite astronómico XRISM ha revelado la presencia de potasio (cuadrados verdes) en los sectores sudeste y norte. Una detección más débil de potasio (cuadrados amarillos) en el sector oeste sugiere la existencia de asimetrías en la estrella original antes de su explosión en forma de supernova. (Imagen: NASA / CXC / SAO (rayos X); NASA / ESA / STScI (luz visible); NASA / ESA / CSA / STScI / Milisavljevic et al. / CalTech (infrarrojo); NASA / CXC / SAO / J. Schmidt / K. Arcand (procesamiento de la imagen))
Las estrellas producen casi todos los elementos químicos del universo más pesados que el hidrógeno y el helio mediante reacciones nucleares. El calor y la presión fusionan los más ligeros, como el carbono, en otros progresivamente más pesados, como el neón, creando capas de distintos materiales en el interior de cada estrella.
Durante sucesos explosivos como las supernovas, que se desencadenan cuando las estrellas agotan su combustible nuclear, se derrumban sobre sí mismas y explotan, también se dan reacciones nucleares capaces de crear ciertos elementos químicos.
La abundancia de elementos químicos y la ubicación de los restos estelares pueden, respectivamente, proporcionar información a los científicos sobre la estrella y su explosión, incluso después de cientos o miles de años.
Algunos elementos, como el oxígeno, el carbono y el neón, son más comunes que otros y resultan más fáciles de detectar y rastrear hasta una etapa específica de la vida estelar.
Otros elementos, como el cloro y el potasio, son más difíciles de encontrar. Dado que se dispone de menos datos sobre ellos, resulta más difícil deducir en qué parte de la estrella se formaron. Estos elementos menos abundantes desempeñan sin embargo un papel importante en la vida terrestre. El potasio, por ejemplo, contribuye al funcionamiento de las células y los músculos de nuestro cuerpo.
El estudio se titula “Chlorine and potassium enrichment in the Cassiopeia A supernova remnant”. Y se ha publicado en la revista académica Nature Astronomy. (Fuente: NCYT de Amazings)



