Astronomía
Nuevo tipo de objeto astronómico
Se ha descubierto una nueva clase de objeto astronómico: una nube de materia oscura con una pizca de gas y sin estrellas, una estructura a la que ahora se considera un remanente de la formación temprana de galaxias en el universo, una reliquia cósmica en definitiva.
El primer objeto de esta clase, conocido por ahora simplemente como “Nube 9”, ha sido objeto de una investigación en la que se ha empleado el telescopio espacial Hubble (de las agencias espaciales estadounidense y europea) y otros.
La Nube 9 es una nube con hidrógeno originaria de los inicios del universo, un embrión de galaxia que no prosperó. Durante años, se habían buscado pruebas de la existencia de esta clase teórica de objeto astronómico, sin éxito.
Antes se creía que la Nube 9 era simplemente una galaxia enana de tan poco brillo que ninguna de sus estrellas podía ser captada. Sin embargo, las últimas observaciones han permitido descartar de manera inequívoca la existencia de estrellas en esta nube y confirmar, por tanto, que se trata de una reliquia de poco tiempo después del Big Bang, la “explosión” colosal con la que nació el universo.
Descubrir la verdadera naturaleza de este objeto astronómico ha sido toda una sorpresa para la comunidad científica.
Según todos los indicios, las nubes como esta son acumulaciones primigenias de materia oscura que no consiguieron concentrar suficiente gas para que en ellas se formasen estrellas.
La materia oscura es un tipo desconocido de materia de cuya existencia se ha sabido solo por su influencia gravitatoria. Es más abundante en el cosmos que la materia normal, pero ha venido desafiando todos los intentos de observarla directamente; no parece emitir radiación electromagnética directamente. No corresponde a agujeros negros convencionales ni a ninguna otra clase de astro conocida.
La existencia de la Nube 9 hace sospechar que hay en el universo muchas otras estructuras como esta, de materia oscura casi pura, con las “impurezas” de hidrógeno como única señal detectable por medios convencionales.
Desde hace muchos años, se estudian nubes de hidrógeno cerca de la Vía Láctea, pero estas nubes tienden a ser mucho más grandes e irregulares que la Nube 9. En comparación con otras nubes de hidrógeno observadas, la Nube 9 es más pequeña, compacta y muy esférica, lo que le da un aspecto muy diferente al de las demás.
El núcleo de este objeto está compuesto de hidrógeno neutro y tiene un diámetro aproximado de 4900 años-luz. Los investigadores midieron el gas hidrógeno en la Nube 9 mediante las ondas de radio que emite, y determinaron que tiene aproximadamente un millón de veces la masa del Sol. Suponiendo que la presión del gas equilibra la gravedad de la materia oscura en la nube, lo cual parece ser el caso, los investigadores calcularon que la materia oscura de la Nube 9 debe tener cinco mil millones de veces la masa del Sol aproximadamente.
![[Img #77757]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/01_2026/9349_nuevo-tipo-de-objeto-astronomico.jpg)
Esta imagen muestra la ubicación de la Nube 9, a 14 millones de años-luz de la Tierra. El color magenta corresponde a observaciones en ondas de radio, realizadas por el conjunto de radiotelescopios VLA (Very Large Array), que muestra la extensión de la nube. El círculo discontinuo marca el pico de emisión de ondas de radio. Observaciones posteriores hechas por el telescopio espacial Hubble no detectaron estrellas dentro de la nube. Los pocos objetos que aparecen dentro de sus límites son galaxias situadas detrás. (Imagen: NASA, ESA, VLA, Gagandeep Anand (STScI), Alejandro Benitez-Llambay (University of Milano-Bicocca); procesamiento de la imagen: Joseph DePasquale (STScI))
La Nube 9 fue descubierta hace tres años como parte de un sondeo de radio realizado por el Telescopio Esférico de Apertura de Quinientos Metros (FAST) en Guizhou, China, un hallazgo confirmado posteriormente por el Radiotelescopio de Green Bank y el conjunto de radiotelescopios VLA (Very Large Array), en Estados Unidos. Pero solo con el Hubble los investigadores han conseguido determinar definitivamente que la nube no contiene estrellas.
La Nube 9 recibió este nombre por una simple cuestión secuencial, al ser la novena nube de gas identificada en el vecindario de una galaxia espiral cercana, Messier 94 (M94). Al parecer, la nube y M94 se influyen mutuamente un poco. (Fuente: NCYT de Amazings)



