Historia de la Ciencia
Heike Kamerlingh Onnes: el hombre que conquistó el frío absoluto
Cuando hablamos de grandes hitos científicos, solemos pensar en el espacio, la energía nuclear o la genética. Sin embargo, uno de los avances más decisivos de la física moderna ocurrió en un lugar inesperado: el laboratorio más frío del planeta. Allí trabajó Heike Kamerlingh Onnes, el físico neerlandés que logró licuar el helio y descubrir la superconductividad, un fenómeno que hoy sostiene tecnologías clave como la resonancia magnética o la computación cuántica.
Los primeros años de Heike Kamerlingh Onnes
Heike Kamerlingh Onnes nació el 21 de septiembre de 1853 en Groninga, Países Bajos, en el seno de una familia acomodada dedicada al comercio. Desde joven mostró una inclinación clara por la ciencia y las matemáticas, lo que lo llevó a estudiar Física en la Universidad de Groninga y posteriormente en Alemania, donde se empapó del rigor experimental germano que marcaría toda su carrera.
El sueño de alcanzar el cero absoluto
A finales del siglo XIX, la física se enfrentaba a un desafío extremo: alcanzar temperaturas cercanas al cero absoluto (-273,15 °C). Onnes convirtió este reto en el objetivo central de su vida científica. Su lema era claro y contundente:
“Door meten tot weten”
(A través de la medición, hacia el conocimiento)
Esta filosofía convirtió su laboratorio en Leiden en un referente mundial de la física experimental.
![[Img #77786]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/01_2026/9293_heike_kamerlingh_onnes_1878.jpg)
(Foto: Wikimedia Commons)
La licuefacción del helio: un hito histórico
En 1908, Kamerlingh Onnes logró lo que nadie había conseguido antes: licuar el helio, un gas extremadamente difícil de enfriar debido a su bajísimo punto de ebullición. Alcanzó temperaturas de 4,2 kelvin, estableciendo un récord absoluto.
Este logro no solo fue técnico, sino fundamental para el avance de la física, ya que permitió explorar el comportamiento de la materia en condiciones extremas.
El descubrimiento de la superconductividad
Tres años después, en 1911, Onnes realizó un experimento aparentemente rutinario midiendo la resistencia eléctrica del mercurio a bajas temperaturas. El resultado fue asombroso: la resistencia eléctrica desapareció por completo.
Había nacido el concepto de superconductividad, un fenómeno que contradijo el conocimiento existente y abrió un nuevo campo de investigación que sigue siendo crucial en el siglo XXI.
Premio Nobel y reconocimiento internacional
Por sus investigaciones en física de bajas temperaturas, Heike Kamerlingh Onnes recibió el Premio Nobel de Física en 1913. Su laboratorio atrajo a científicos de todo el mundo y sentó las bases de disciplinas enteras como la criogenia y la física del estado sólido.
El impacto de su trabajo va mucho más allá de su época:
-Desarrollo de imanes superconductores
-Aplicaciones en resonancia magnética (MRI)
-Avances en aceleradores de partículas
-Fundamentos para la computación cuántica
-Progreso en la transmisión eléctrica sin pérdidas
Hoy, cada laboratorio criogénico es heredero directo de su metodología y visión científica.
Un científico guiado por la precisión
A diferencia de otros genios más teóricos, Kamerlingh Onnes fue ante todo un experimentalista obsesivo, convencido de que los grandes descubrimientos surgen de mediciones precisas y sistemáticas. Su enfoque marcó un antes y un después en la forma de hacer ciencia.

