Biología
El animal extinguido que estamos más cerca de “resucitar”
Durante décadas, la idea de devolver a la vida a un animal extinguido pertenecía más a la ciencia ficción que a los laboratorios. Sin embargo, en 2026 esa frontera es cada vez más difusa. Gracias a avances en genética, biología sintética y edición genética, la pregunta ya no es si podremos “resucitar” una especie extinta, sino cuál será la primera.
¿Qué significa realmente “resucitar” una especie extinguida?
Antes de entrar en nombres, conviene aclarar un punto clave para evitar titulares engañosos. Los científicos no hablan de resurrección literal, sino de desextinción funcional. Esto implica crear un animal genéticamente muy similar al original, capaz de cumplir su mismo papel ecológico, aunque no sea un clon perfecto.
Las estrategias principales son tres:
-Clonación (la más difícil): requiere ADN intacto y una célula viable.
-Edición genética: modificar el genoma de una especie viva cercana para que se parezca a la extinta.
-Retrocría: seleccionar rasgos ancestrales a lo largo de generaciones (más lenta y menos precisa).
En la práctica, hoy solo la edición genética con CRISPR es realmente viable.
El mamut lanudo: el claro favorito de la ciencia
El mamut lanudo (Mammuthus primigenius), extinguido hace unos 4.000 años, es el candidato más avanzado por varias razones clave:
1. ADN excepcionalmente bien conservado
Gracias al permafrost siberiano, se han recuperado restos de mamuts con ADN sorprendentemente completo, incluyendo tejidos blandos, pelo y médula ósea. Esto es un privilegio que no existe para la mayoría de especies extinguidas.
2. Un pariente vivo muy cercano
El elefante asiático comparte alrededor del 99,6 % del ADN con el mamut. Esto permite usarlo como “plantilla genética” y, potencialmente, como madre sustituta (aunque este punto plantea enormes dilemas éticos).
3. La tecnología ya existe
Empresas y laboratorios, como el famoso proyecto liderado por George Church en Harvard, ya han logrado introducir genes de mamut en células de elefante, especialmente los responsables de:
-Pelaje largo
-Grasa subcutánea
-Resistencia al frío
-Hemoglobina adaptada a bajas temperaturas
No es ciencia ficción: son experimentos documentados.
![[Img #77815]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/01_2026/7121_mammoth-6724332_640.jpg)
¿Cuánto falta para ver un “mamut” vivo?
Las estimaciones más realistas hablan de 10 a 20 años para obtener un animal viable con rasgos claramente mamutianos. Pero no sería un mamut “puro”, sino un elefante modificado genéticamente, a veces llamado neo-mamut.
El mayor obstáculo ya no es técnico, sino:
-Ético (uso de elefantes como gestantes)
-Ecológico (¿dónde viviría?)
-Legal (regulación de organismos modificados)
Otros animales extinguidos que también están cerca
Aunque el mamut lidera la carrera, no está solo:
El dodo
-Extinguido en el siglo XVII
-ADN parcialmente recuperado
-Parientes vivos: palomas
-Proyecto activo, pero con más lagunas genéticas
El tigre de Tasmania (tilacino)
-Extinto oficialmente en 1936
-ADN razonablemente bien conservado
-Pariente vivo: el diablo de Tasmania
-Gran interés científico y mediático
El quagga
-Subespecie de cebra
-Retrocría en marcha desde hace décadas
-Ya existen animales muy similares, aunque no idénticos
¿Deberíamos hacerlo?
Aquí es donde la ciencia se encuentra con la filosofía. Los defensores argumentan que:
-Podría restaurar ecosistemas dañados
-Ayudaría a desarrollar tecnologías útiles para conservar especies actuales
-Repararía, en parte, extinciones causadas por humanos
Los críticos responden:
-Es un uso arriesgado de recursos
-No podemos recrear el entorno original
-Podría desviar la atención de la conservación real

