Historia de la Ciencia
John Hunter: el hombre que convirtió la cirugía en una ciencia moderna
Cuando hoy entramos en un quirófano, damos por sentado que la cirugía se basa en la observación, la evidencia científica y la experimentación. Sin embargo, esta forma de entender la medicina no siempre existió. Gran parte de ese cambio se debe a John Hunter (1728–1793), un médico y cirujano británico cuya vida marcó un antes y un después en la historia de la medicina. Considerado el padre de la cirugía científica, Hunter transformó una práctica artesanal y empírica en una disciplina fundamentada en la investigación.
¿Quién fue John Hunter?
John Hunter nació en 1728 en Escocia, en una familia humilde. A diferencia de muchos médicos de su época, no destacó inicialmente por su formación académica clásica, sino por su extraordinaria capacidad de observación y su curiosidad insaciable. Llegó a Londres para trabajar como ayudante de su hermano mayor, William Hunter, un reputado anatomista.
Ese contacto directo con la disección de cadáveres y el estudio del cuerpo humano despertó en John Hunter una pasión que definiría toda su vida: comprender cómo funciona la vida desde dentro.
El contexto médico del siglo XVIII
Para entender la importancia de John Hunter, hay que situarse en su época. En el siglo XVIII:
-La cirugía se consideraba un oficio manual, no una ciencia
-Los cirujanos tenían menor prestigio que los médicos teóricos
-Apenas existían anestesia, antisepsia o métodos científicos rigurosos
Las intervenciones quirúrgicas eran rápidas, dolorosas y con altísimas tasas de mortalidad. En este escenario, Hunter introdujo una idea revolucionaria: antes de operar, hay que entender la biología del cuerpo humano.
![[Img #77842]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/01_2026/2772_960px-john_hunter_by_john_jackson.jpg)
(Foto: Wikimedia Commons)
John Hunter y el nacimiento de la cirugía científica
El gran aporte de John Hunter fue aplicar el método experimental a la medicina. No se limitaba a repetir lo que decían los libros: observaba, experimentaba y sacaba conclusiones basadas en hechos.
Principios clave de su enfoque:
-Estudio comparado entre humanos y animales
-Observación directa de enfermedades y lesiones
-Experimentación para comprobar hipótesis
-Rechazo de dogmas médicos sin evidencia
Hunter realizaba experimentos con animales, estudiaba procesos como la inflamación y la cicatrización, y analizaba cómo el cuerpo reaccionaba ante la enfermedad y el trauma.
Aportaciones científicas más importantes
John Hunter dejó contribuciones fundamentales en múltiples áreas:
1. Anatomía y fisiología
Reunió una de las colecciones anatómicas más importantes de la historia, con más de 13.000 especímenes entre humanos, animales y plantas. Esta colección sería el origen del actual Hunterian Museum de Londres.
2. Cirugía vascular
Demostró que algunas aneurismas podían tratarse sin amputar el miembro afectado, algo impensable en su tiempo.
3. Inflamación y curación
Fue de los primeros en entender la inflamación como un proceso biológico natural, no simplemente como una enfermedad.
4. Enfermedades venéreas
Aunque cometió errores —incluido un famoso autoexperimento—, sus estudios sentaron las bases para comprender mejor la sífilis y la gonorrea.
El carácter de John Hunter
Hunter no era un hombre fácil. Tenía un temperamento fuerte, era impaciente con la ignorancia y despreciaba las explicaciones sin base empírica. Sin embargo, también fue un maestro excepcional.
Entre sus alumnos destacó Edward Jenner, el creador de la vacuna contra la viruela. La influencia de Hunter se extendió así mucho más allá de su propia obra.
Una muerte acorde a su vida
John Hunter murió en 1793, de forma repentina, tras sufrir un colapso durante una discusión científica en el hospital St. George’s de Londres. Tenía 65 años. Paradójicamente, falleció defendiendo la razón y la evidencia, los mismos principios que guiaron toda su carrera.
Su famosa frase resume su filosofía:
“No pienses, prueba.”

