Ecología y climatología
Pingüinos con su calendario de reproducción alterado por culpa del cambio climático global
Un nuevo estudio revela un cambio sin precedentes en vertebrados: la temporada reproductiva de los pingüinos antárticos ha avanzado trece días en solo una década en respuesta al cambio climático global. Estos cambios amenazan con alterar el acceso de los pingüinos a su alimento y aumentar la competición por comida y sitios de anidamiento entre especies.
El estudio está liderado por Ignacio Juárez Martínez (Ávila, España, 1989) como parte de sus estudios de doctorado en la Universidad de Oxford (Reino Unido).
“Nuestros resultados indican que probablemente habrá ‘ganadores y perdedores del cambio climático’ entre las especies de pingüinos”, explica Juárez Martínez. “Las condiciones cada vez más cálidas de la península Antártica parecen favorecer a especies generalistas como los pingüinos Papúa, en detrimento de especialistas polares como los Barbijos, especializados en krill (pequeños camarones que se alimentan de algas en el hielo marino), y los Adelia, dependientes del hielo para cazar. Todos estos pingüinos desempeñan un papel clave en las cadenas tróficas antárticas, y la pérdida de alguna de estas especies incrementa el riesgo de un colapso del ecosistema”.
Los investigadores analizaron los cambios en el calendario reproductivo (su fenología) de los pingüinos entre 2012 y 2022, centrándose específicamente en su “asentamiento” en la colonia, es decir, la primera fecha en la que los pingüinos ocupan de forma continua una zona de anidación. Las tres especies estudiadas fueron el pingüino de Adelia (Pygoscelis adeliae), el pingüino Barbijo (P. antarcticus) y el pingüino Papúa (P. papua), con tamaños de colonia que iban desde unas pocas decenas hasta cientos de miles de nidos. Para ello se utilizaron datos procedentes de 77 cámaras trampa que monitorean 37 colonias localizadas en la Antártida y en varias islas subantárticas. Es el estudio más amplio de entre todos los de su tipo realizados hasta ahora. Gracias a que ha abarcado la mayor parte del territorio de estas especies, se garantiza que las conclusiones sean relevantes para las especies en su conjunto y no solo para poblaciones concretas.
Los resultados demuestran que el inicio de la temporada reproductiva de las tres especies se adelantó a un ritmo récord. Los pingüinos Papúa mostraron el mayor cambio, con un adelanto medio de 13 días por década (hasta 24 días en algunas colonias). Esto representa el cambio fenológico más rápido registrado en cualquier ave —y posiblemente en cualquier vertebrado— hasta la fecha. Los pingüinos de Adelia y Barbijo también adelantaron su reproducción una media de 10 días.
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Pingüinos de una colonia en Puerto Neko. (Foto: Ignacio Juárez Martínez)
El profesor Tom Hart, de la Universidad de Oxford Brookes en el Reino Unido, coautor del estudio y fundador de la organización Penguin Watch, señala: “Hasta ahora los ecólogos contábamos las cantidades de pingüinos en cada colonia para mostrar tendencias, pero mucho antes de que se pierdan individuos hay señales tempranas de declive en los cambios de comportamiento de los animales, que pueden ser muy difíciles de vigilar. La idea de toda esta red de seguimiento con cámaras trampa es establecer un sistema que haga ambas cosas: monitorizar las poblaciones y sus respuestas comportamentales a las amenazas. Este estudio demuestra los beneficios de vigilar a los animales a escala de paisaje”.
Estos cambios récord están ocurriendo en relación con cambios ambientales en tres variables: el hielo marino, la productividad marina y la temperatura. Cada cámara de monitoreo estaba equipada con un termómetro, lo que permitió a los investigadores estudiar también los cambios de temperatura en las colonias. Los datos revelaron que las ubicaciones de las colonias se están calentando cuatro veces más rápido (0,3 grados centígrados por año) que la media de la Antártida (0,07 grados centígrados por año), lo que las convierte en algunos de los hábitats que más rápido se están calentando en la Tierra. Aunque los modelos estadísticos sí muestran que la temperatura impulsa los cambios observados en la temporada reproductiva, todavía no está claro si estos cambios son beneficiosos y reflejan una respuesta adaptativa o, por el contrario, hay riesgo de un posible desajuste con otros factores ecológicos como la disponibilidad de alimento. Incluso en el mejor de los escenarios, asumiendo que los pingüinos están adelantando su temporada a la vez que sus presas, no está claro cuánta elasticidad adicional podrán mostrar estas especies si las temperaturas continúan aumentando al ritmo actual.
Fiona Jones (Universidad de Oxford), coautora del estudio, añadió: “Dado que los pingüinos se consideran un ‘indicador temprano del cambio climático’, los resultados de este estudio tienen implicaciones para especies de todo el planeta. La Antártida va por delante de nosotros en cuanto a calentamiento y cualquier cambio que veamos aquí es un anticipo de lo que se nos viene si seguimos calentando el planeta. Ahora es necesario continuar con el monitoreo para averiguar hasta qué punto este adelanto récord en las temporadas reproductivas de estas especies de pingüinos está afectando a su éxito reproductivo”.
Esta investigación también han trabajado expertos del BAS (British Antarctic Survey) del Reino Unido, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, la Universidad Stony Brook en Estados Unidos y el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC, adscrito al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET)) en Argentina. El estudio ha contado asimismo con el apoyo de la John Ellerman Foundation, Save Our Seas Foundation y Quark Expeditions.
El estudio se titula “Record phenological responses to climate change in three sympatric penguin species”. Y se ha publicado en la revista académica Journal of Animal Ecology. (Fuente: University of Oxford)

