Física
Teleportación macroscópica: cuándo podremos realizar experimentos que vayan más allá de las partículas
La teleportación ha sido durante décadas un icono de la ciencia ficción. Desde Star Trek hasta innumerables novelas y películas, la idea de desmaterializar un objeto en un punto del espacio y reconstruirlo en otro ha alimentado la imaginación colectiva. Sin embargo, lejos de ser pura fantasía, la teleportación cuántica es hoy una realidad experimental. La gran pregunta es: ¿cuándo podremos realizar experimentos de teleportación macroscópicos, es decir, con objetos visibles a simple vista?
La respuesta corta es que aún estamos lejos. La larga es mucho más interesante.
¿Qué es realmente la teleportación cuántica?
Conviene aclararlo desde el principio: la teleportación cuántica no transporta materia, sino información cuántica. En concreto, el estado cuántico de una partícula se transfiere a otra situada a distancia, gracias a un fenómeno conocido como entrelazamiento cuántico.
Desde 1997, los científicos han logrado teletransportar el estado cuántico de:
-Fotones
-Electrones
-Átomos individuales
-Pequeños conjuntos de átomos
En 2020, incluso se logró teleportación cuántica a más de 1.200 kilómetros usando satélites, un hito clave para el futuro de las redes cuánticas.
Pero todo esto ocurre en el mundo microscópico.
![[Img #77869]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/01_2026/9548_calm-4878488_1280.jpg)
¿Qué entendemos por teleportación macroscópica?
Cuando hablamos de teleportación macroscópica, nos referimos a objetos compuestos por billones de partículas, con masa, volumen y estructura compleja. Por ejemplo:
-Un cristal
-Una célula viva
-Un virus
-Un objeto cotidiano
Aquí empiezan los problemas… serios.
El gran obstáculo: la decoherencia cuántica
El principal enemigo de la teleportación macroscópica es la decoherencia cuántica. En términos simples, los sistemas cuánticos son extremadamente frágiles. Basta una mínima interacción con el entorno (calor, radiación, vibraciones) para que pierdan su comportamiento cuántico.
Un objeto macroscópico:
-Interactúa constantemente con su entorno
-Contiene un número astronómico de grados de libertad
-No puede aislarse fácilmente del ruido externo
Mantener el entrelazamiento cuántico de todas sus partículas simultáneamente está, hoy por hoy, fuera de nuestro alcance tecnológico.
¿Qué se ha logrado hasta ahora?
Aunque no podamos teletransportar objetos grandes, sí se han conseguido avances relevantes que apuntan en esa dirección:
1. Estados cuánticos colectivos
Se han teleportado estados cuánticos de sistemas con muchas partículas, como nubes de átomos ultrafríos o modos vibracionales de pequeños osciladores mecánicos.
2. Sistemas híbridos
Experimentos recientes han logrado entrelazar sistemas mecánicos “casi macroscópicos” con campos electromagnéticos, un paso clave para escalar el fenómeno.
3. Teleportación de información compleja
Cada vez se teletransporta más información cuántica con mayor fidelidad, lo que resulta esencial si algún día queremos describir sistemas grandes.
¿Cuándo podríamos ver experimentos macroscópicos reales?
Aquí entramos en el terreno de las estimaciones científicas, no de promesas.
A corto plazo (10–20 años)
-Teleportación de estados cuánticos en objetos micrométricos
-Sistemas mecánicos visibles al microscopio
-Aplicaciones en sensores cuánticos y metrología
A medio plazo (30–50 años)
-Estados cuánticos parciales en objetos claramente macroscópicos
-Experimentos extremadamente controlados en laboratorio
-Avances clave en corrección de errores cuánticos
A largo plazo (más de 100 años)
-Teleportación macroscópica completa sigue siendo altamente especulativa
-No hay garantías de que sea físicamente viable para objetos complejos
-Teleportar un ser vivo plantea problemas éticos, biológicos y filosóficos enormes
¿Y la teleportación de humanos?
Desde un punto de vista científico actual, teletransportar un ser humano es inviable. No solo por la complejidad cuántica, sino porque requeriría:
-Medir y destruir el estado cuántico completo del cuerpo
-Transmitir una cantidad de información inconcebible
-Reconstruirlo átomo a átomo con precisión absoluta
Cualquier error sería catastrófico. Además, ni siquiera está claro que el concepto preserve la identidad personal.
Entonces, ¿para qué sirve investigar esto?
Aunque la teleportación macroscópica suene lejana, su investigación impulsa avances cruciales en:
-Computación cuántica
-Internet cuántico
-Criptografía ultrasegura
-Sensores de precisión extrema
-Comprensión profunda de la realidad física
Como ha ocurrido tantas veces en la historia de la ciencia, el camino puede resultar más transformador que el destino.

