Lunes, 02 de Febrero de 2026

Actualizada Viernes, 30 de Enero de 2026 a las 16:46:49 horas

Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Redacción
Lunes, 02 de Febrero de 2026
Salud

¿Pueden los ultrasonidos ambientales afectar a la salud humana de forma inadvertida?

Cuando se habla de contaminación ambiental, solemos pensar en el aire, el ruido o los microplásticos. Sin embargo, existe un tipo de exposición mucho más discreta, inaudible para la mayoría de las personas y prácticamente desconocida para el gran público: los ultrasonidos ambientales.

 

Presentes en tecnologías cada vez más comunes —desde sensores de movimiento hasta sistemas de seguridad, dispositivos industriales o ciertos aparatos electrónicos—, los ultrasonidos han abierto un debate científico aún en desarrollo: ¿pueden afectar a la salud humana sin que seamos conscientes de ello?

 

¿Qué son exactamente los ultrasonidos?

 

Los ultrasonidos son ondas acústicas con frecuencias superiores a los 20.000 hercios (Hz), el límite máximo del oído humano promedio. Aunque no los percibamos como sonido, siguen siendo energía mecánica que interactúa con el cuerpo.

 

En medicina, los ultrasonidos se utilizan desde hace décadas con fines diagnósticos y terapéuticos, generalmente bajo condiciones controladas y durante exposiciones breves. El problema surge cuando estas ondas están presentes de forma continua en el entorno, fuera de un contexto clínico.

 

¿Dónde encontramos ultrasonidos ambientales?

 

Los ultrasonidos no son ciencia ficción. Hoy pueden encontrarse en:

 

-Sistemas antirrobo y alarmas

 

-Sensores de proximidad y movimiento

 

-Equipos industriales y de limpieza por ultrasonidos

 

-Dispositivos electrónicos mal apantallados

 

-Repelentes de animales

 

-Infraestructuras urbanas y fábricas

 

En muchos casos, las personas expuestas desconocen completamente su presencia.

 

[Img #77885]

 

(Foto: Wikimedia Commons)

 

Lo que dice la ciencia hasta ahora

 

La investigación sobre los efectos de los ultrasonidos ambientales en humanos es limitada pero creciente. Algunos estudios sugieren que, incluso a niveles por debajo de los límites legales actuales, pueden producirse efectos fisiológicos sutiles.

 

Entre los síntomas reportados en ciertos contextos experimentales o laborales se incluyen:

 

-Dolores de cabeza persistentes

 

-Sensación de presión en los oídos

 

-Fatiga inexplicable

 

-Mareos o náuseas

 

-Dificultades de concentración

 

-Ansiedad o malestar general

 

Es importante subrayar que no existe consenso científico definitivo, pero sí una señal clara: la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia.

 

¿Por qué podrían afectarnos si no los oímos?

 

Aunque no los percibamos conscientemente, los ultrasonidos pueden:

 

-Interactuar con tejidos blandos

 

-Producir microvibraciones en el oído interno

 

-Activar respuestas neurológicas indirectas

 

-Generar estrés fisiológico prolongado

 

Algunos investigadores comparan este fenómeno con otros estímulos imperceptibles que, a largo plazo, pueden alterar el bienestar sin provocar una lesión clara e inmediata.

 

Vacíos legales y normativos

 

Uno de los principales problemas es que la normativa sobre ruido ambiental suele centrarse en sonidos audibles, dejando los ultrasonidos en una zona gris regulatoria.

 

Los límites actuales se basan en estudios antiguos, muchos de ellos realizados en contextos industriales específicos y no en exposiciones urbanas crónicas, como las que podrían darse en oficinas, viviendas o espacios públicos.

 

Varios expertos reclaman:

 

-Más investigación independiente

 

-Mejores métodos de medición ambiental

 

-Actualización de las normativas de salud pública

 

-Aplicación del principio de precaución

 

¿Debemos preocuparnos?

 

A día de hoy, no hay pruebas concluyentes de que los ultrasonidos ambientales causen daños graves a la salud, pero tampoco se puede afirmar que sean completamente inocuos en todos los contextos.

 

La comunidad científica coincide en algo fundamental: la exposición involuntaria y prolongada merece más atención de la que recibe actualmente.

 

Con la proliferación de tecnologías basadas en ultrasonidos, el debate irá en aumento. La pregunta ya no es solo si pueden afectarnos, sino si estamos midiendo correctamente aquello que no podemos oír.

Copyright © 1996-2022 Amazings® / NCYT® | (Noticiasdelaciencia.com / Amazings.com). Todos los derechos reservados.

Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.

Todos los textos y gráficos son propiedad de sus autores. La reproducción está permitida solo si se incluye el crédito de la fuente (NCYT Amazings) y un enlace dofollow hacia la noticia original.

Excepto cuando se indique lo contrario, la traducción, la adaptación y la elaboración de texto adicional de este artículo han sido realizadas por el equipo de Amazings® / NCYT®.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.