Astrobiología
Se descubre otro ingrediente para la vida en una luna de Júpiter
Un nuevo análisis de datos de décadas de antigüedad ha conducido a un descubrimiento excepcional: el descubrimiento de compuestos que contienen amoníaco en la superficie de Europa, una de las lunas de Júpiter. El amoníaco es una sustancia química que contiene nitrógeno, y el nitrógeno, al igual que el carbono, el hidrógeno y el oxígeno, es vital para la vida tal como la conocemos. Al ser la primera detección de este tipo en Europa, este hallazgo tiene importantes implicaciones para la posible habitabilidad del vasto océano subterráneo de este mundo helado.
Entre 1995 y 2003, la sonda espacial Galileo de la NASA estudió el sistema de Júpiter, y recientemente Al Emran, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en el sur de California, reexaminó los datos recolectados por uno de los instrumentos de esa nave, el Espectrómetro de Cartografía en el Infrarrojo Cercano (NIMS por sus siglas en inglés).
El nuevo análisis ha revelado la presencia de amoníaco cerca de fracturas en la superficie de hielo de esa luna. Al parecer, a través de esas fracturas ascendió agua líquida con compuestos de amoníaco disueltos. Se cree que dicho ascenso fue provocado por un criovulcanismo reciente.
![[Img #77893]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/01_2026/9016_se-descubre-otro-ingrediente-para-la-vida.jpg)
En esta imagen compuesta, los píxeles rojos marcan las ubicaciones en la superficie de Europa donde se detectaron compuestos que contienen amoníaco. Los píxeles morados indican sitios donde no se detectaron. Los datos se superponen a un mosaico en blanco y negro que amplía una parte de la superficie de esa luna. (Imagen: NASA JPL / Caltech)
El fenómeno fue propiciado por el hecho de que el amoníaco reduce significativamente el punto de congelación del agua, actuando como una especie de anticongelante. También hay que tener presente que el amoníaco tiene una vida útil corta cuando está expuesto a ambientes como el de la superficie de Europa. Estas características, combinadas con el hecho de que la detección haya sido cerca de grandes fracturas y fosas en la superficie de Europa, sugieren la llegada continuada a tales lugares de compuestos que contienen amoníaco, ya sea desde el océano subterráneo o desde más arriba en el subsuelo.
El hallazgo demuestra claramente el valor que siguen teniendo los conjuntos de datos recopilados por misiones espaciales antiguas. A partir de esos datos, los investigadores todavía pueden hacer nuevos descubrimientos, gracias al uso de técnicas de análisis modernas. Lo descubierto en el nuevo estudio también proporciona un objetivo de búsqueda prometedor para la sonda espacial Europa Clipper de la NASA, que llegará al sistema de Júpiter en abril de 2030.
El estudio se titula “Detection of an NH3 Absorption Band at 2.2 μm on Europa”. Y se ha publicado en la revista académica The Planetary Science Journal. (Fuente: NCYT de Amazings)

