Biotecnología y astronáutica
Uso de bacterias terrestres en Marte
Unos científicos han venido realizando experimentos con la bacteria Sporosarcina pasteurii, que vive en suelos, con el propósito de determinar hasta qué punto resultaría práctico usarla en Marte para aprovechar una peculiar capacidad que este microorganismo posee y hacer que construya estructuras parecidas a ladrillos con las cuales se podían construir habitáculos en ese planeta. En su último estudio, han examinado la magnitud del principal obstáculo para hacer realidad ese uso en el Planeta Rojo.
El estudio es obra de un equipo integrado, entre otros, por Aloke Kumar, del Instituto Indio de Ciencia (IISc) en Bangalore, y por Swati Dubey, de esa misma institución pero que ahora está en la Universidad de Florida, Estados Unidos.
En los experimentos previos, el equipo comprobó que cuando se añade la Sporosarcina pasteurii a tierra marciana sintética junto con urea y calcio, esta bacteria produce cristales de carbonato de calcio (precipitados), que ayudan a unir las partículas de tierra formando así bloques similares a ladrillos, en un proceso denominado biocementación. El proceso también requiere el adhesivo natural conocido como goma guar, un polímero en polvo extraído de una planta.
Sin embargo, hay un problema importante: la presencia bastante común de perclorato en suelos marcianos. El perclorato es una clase de sustancia química que contiene cloro y que es tóxica.
En el nuevo estudio, Kumar, Dubey y sus colegas pusieron a prueba frente al perclorato a una cepa especialmente resistente de Sporosarcina pasteurii.
![[Img #77937]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/02_2026/1924_uso-de-bacterias-terrestres-en-marte.jpg)
Sporosarcina pasteurii al microscopio. (Imagen: Aloke Lab / IISc)
Tras verificar su capacidad para formar los precipitados, los investigadores sometieron a bacterias de esta cepa a la presencia de perclorato. El equipo descubrió que en tales condiciones las células bacterianas crecen más despacio, adquieren una forma más circular y comienzan a agruparse formando estructuras multicelulares. Las bacterias de esta cepa amenazadas por el perclorato también liberan al medio ambiente más proteínas y otras moléculas, conformando una matriz extracelular. Mediante microscopía electrónica, los investigadores observaron que en presencia del perclorato se forman más precipitados y que la matriz extracelular forma micropuentes entre las células bacterianas y los precipitados.
La tierra marciana sintética no suele contener perclorato porque es inflamable, pero para comprobar sus efectos en la biocementación, los investigadores añadieron cuidadosamente la sustancia química al sucedáneo de tierra marciana en el laboratorio. Para su sorpresa, descubrieron que la presencia de perclorato mejoraba la capacidad de las bacterias para aglutinar la tierra, pero solo si también estaban presentes la goma guar (esencial para la supervivencia bacteriana) y el cloruro de níquel actuando como catalizador.
En resumen, escogiendo una cepa adecuada de Sporosarcina pasteurii y las sustancias químicas complementarias idóneas, el perclorato no solo no es un problema sino que incluso impulsa la formación de los citados ladrillos microbianos.
El estudio se titula “Effect of perchlorate on biocementation capable bacteria and Martian bricks”. Y se ha publicado en la revista académica PLoS One. (Fuente: NCYT de Amazings)

