Medicina
Descubren que un hongo que reside en nuestro cuerpo añade agresividad a un cáncer
El cáncer es una de las mayores causas de muerte en el mundo. En 2020, por ejemplo, se cobró alrededor de diez millones de vidas. Se estima que entre el 13 y el 18% de esos casos fueron provocados por infecciones microbianas. Hasta el momento, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) ha clasificado como cancerígenos trece microorganismos; virus, bacterias y parásitos, entre otros. Pero estudios recientes demuestran la existencia de otros tipos de microorganismos relacionados con el cáncer, de los cuales algunos son hongos.
Uno de ellos es el hongo Candida albicans. “Este hongo forma parte de la microbiota humana. Se encuentra en la boca, la piel, el aparato digestivo y en la vagina. Aunque normalmente no provoca enfermedades, en ocasiones puede generar graves problemas”, explica Leire Aparicio Fernández, profesora e investigadora de la Universidad del País Vasco (Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU)). Algunos estudios de las últimas décadas sugieren la posibilidad de que este hongo desencadene el cáncer y contribuya a su proliferación.
Un estudio realizado por el grupo MicrobiomicsEHU ha demostrado por primera vez los mecanismos mediante los que el hongo Candida Albicans añade más agresividad al melanoma (la forma más agresiva de cáncer de piel). “Este hongo activa en las células del melanoma varias rutas de señalización, lo que provoca un entorno favorable a la angiogénesis y la reprogramación metabólica; es decir, un entorno con condiciones propicias para que las células malignas obtengan más oxígeno y energía, y puedan así propagarse con mayor facilidad a la sangre y a otros órganos”, añade la doctora Leire Aparicio.
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Cultivo de Candida albicans en una caja de Petri. (Foto: CDC / Dr. William Kaplan)
En primer lugar, se han estudiado algunas características relacionadas con el cáncer de piel: “Por ejemplo, para ver si este hongo incide de alguna manera en la migración de las células del melanoma, su reproducción y su fijación”, explica Aparicio. También añade que “al ver que el hongo facilita la propagación de estas células a otros órganos, hemos estudiado en profundidad los mecanismos por los que ocurre dicho proceso”. Según los resultados, “el hongo es responsable de que las células cancerosas tengan mayor capacidad migratoria y de producción de metástasis, aunque no se ha detectado que modifique su reproducción”.
El estudio ha puesto de manifiesto la importancia de este hongo en el melanoma, lo que “abre una nueva puerta a terapias alternativas —añade Aparicio—, ya que las terapias contra el cáncer suelen atacar directamente a las células malignas, pero, si sabemos que los hongos influyen, puede que el uso de terapias antifúngicas ayude a la lucha contra el cáncer. Quién sabe si en el futuro se podrán usar terapias antifúngicas como complemento a las terapias contra el melanoma”.
Por ello, esta investigadora del grupo MicrobiomicsEHU de la Universidad del País Vasco resalta la necesidad de seguir investigando en múltiples campos. El grupo estudia microorganismos muy diversos, pero Aparicio hace hincapié en los hongos. “Se habla mucho de los virus y las bacterias, pero a menudo nos olvidamos de los hongos. Hemos de tener en cuenta que viven con nosotros y que son parte de nuestra microbiota. Pueden ser importantes no solo en las enfermedades que causan directamente, sino también en otras. Por ejemplo, en nuestro caso hemos demostrado que pueden coadyuvar en procesos cancerígenos”.
Aparicio opina que los hallazgos de este estudio son importantes: “Hay muchos años de trabajo detrás. El cáncer es una de las enfermedades actuales más importantes y cualquier trabajo es insuficiente para combatirlo. Es importante encontrar terapias para que un determinado tipo de cáncer no avance”. Actualmente, el equipo de investigación MicrobiomicsEHU de la Universidad del País Vasco investiga si “este hongo influye del mismo modo en las células cancerosas del colon y del recto, ya que todos los tipos de cáncer son diferentes”.
Este estudio se enmarca dentro de la tesis doctoral de Leire Aparicio Fernández. La tesis ha sido dirigida por la profesora Aitziber Antoran Diaz y por el profesor Andoni Ramirez Garcia, del departamento de Inmunología, Microbiología y Parasitología e investigadores del grupo Microbiomics. Actualmente, Leire Aparicio trabaja como profesora en la Facultad de Farmacia.
El estudio se titula “Enhancement of melanoma aggressiveness via p38-MAPK, HIF-1α pathways, and metabolic reprogramming induced by Candida albicans”. Y se ha publicado en la revista académica Scientific Reports. (Fuente: Euskal Herriko Unibertsitatea)

