Historia de la Ciencia
Sócrates: la vida del filósofo que enseñó a pensar y cambió la historia de la humanidad
Hablar de Sócrates es hablar del nacimiento del pensamiento crítico occidental. Más de 2.400 años después de su muerte, este filósofo ateniense sigue siendo una figura central en la filosofía, la ética y la ciencia del pensamiento racional. Aunque no dejó ninguna obra escrita, su influencia ha atravesado siglos gracias a sus discípulos, especialmente Platón y Jenofonte. ¿Quién fue realmente Sócrates y por qué su vida sigue siendo relevante hoy?
Quién fue Sócrates: origen y contexto histórico
Sócrates nació en Atenas alrededor del año 470 a. C., en una ciudad que vivía su máximo esplendor cultural y político. Hijo de un escultor, Sofronisco, y de una comadrona, Fenáreta, creció en una sociedad donde la democracia, la retórica y el debate público formaban parte de la vida cotidiana.
A diferencia de otros pensadores de su época, Sócrates no fundó una escuela ni cobró por enseñar. Pasaba gran parte del día conversando en plazas y mercados, interrogando a ciudadanos, políticos y artesanos sobre conceptos como la justicia, la virtud o el conocimiento.
Su método no consistía en transmitir respuestas, sino en formular preguntas.
El método socrático: el arte de preguntar
El llamado método socrático —o mayéutica— es una de las aportaciones más influyentes de la historia intelectual. Inspirado en el oficio de su madre, Sócrates afirmaba que ayudaba a “dar a luz” ideas, guiando a sus interlocutores hacia el conocimiento mediante el diálogo.
Este método se basaba en tres principios fundamentales:
-Reconocer la propia ignorancia: su famosa frase “solo sé que no sé nada” resume esta actitud.
-Cuestionar las creencias aceptadas.
-Alcanzar conclusiones mediante el razonamiento lógico.
Hoy, este enfoque sigue utilizándose en educación, psicología, derecho y ciencia, donde el cuestionamiento sistemático es clave para el avance del conocimiento.
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(Foto: Wikimedia Commons)
Sócrates y la ética: cómo vivir una buena vida
A diferencia de los filósofos presocráticos, interesados principalmente en la naturaleza del universo, Sócrates centró su reflexión en el ser humano. Su pregunta esencial era: ¿cómo debe vivir una persona para ser justa y feliz?
Defendía que la virtud estaba ligada al conocimiento. Según su pensamiento, nadie obra mal voluntariamente; el error moral surge de la ignorancia. Por ello, el autoconocimiento era el camino hacia una vida ética.
Esta visión sentó las bases de la filosofía moral occidental e influyó profundamente en Platón, Aristóteles y, siglos más tarde, en pensadores modernos.
El juicio y la muerte de Sócrates
En el año 399 a. C., Sócrates fue juzgado en Atenas acusado de corromper a la juventud y de impiedad, es decir, de no respetar a los dioses de la ciudad. Muchos historiadores consideran que el juicio estuvo motivado por tensiones políticas y por la incomodidad que generaba su constante cuestionamiento de la autoridad.
Fue condenado a muerte y ejecutado mediante la ingestión de cicuta. Según los relatos de Platón, Sócrates aceptó la sentencia sin huir, defendiendo que debía respetar las leyes de la ciudad incluso cuando estas fueran injustas.
Su muerte lo convirtió en símbolo de la libertad de pensamiento y la coherencia ética.
Aunque nunca escribió libros, el impacto de Sócrates es inmenso. Su forma de investigar la verdad mediante el diálogo influyó en:
-La filosofía occidental.
-El desarrollo del pensamiento científico.
-La pedagogía moderna.
-La ética política y el debate democrático.
El énfasis en la duda, la argumentación y la revisión crítica anticipa principios fundamentales del método científico moderno.

