Paleontología
Cuándo se cruzaron neandertales y humanos modernos
Durante décadas, la relación entre los neandertales (Homo neanderthalensis) y los humanos anatómicamente modernos (Homo sapiens) fue objeto de debate científico. ¿Fueron especies completamente separadas o llegaron a convivir e incluso a mezclarse? Hoy, gracias a la genética y a nuevos hallazgos arqueológicos, la ciencia tiene una respuesta clara: neandertales y humanos modernos no solo coincidieron en el tiempo, sino que se cruzaron en varias ocasiones, dejando una huella que aún permanece en nuestro ADN.
El encuentro entre dos humanidades
Los neandertales habitaron Europa y parte de Asia occidental durante más de 300.000 años. Mientras tanto, los humanos anatómicamente modernos surgieron en África hace aproximadamente 300.000 años. El momento clave llegó cuando grupos de Homo sapiens comenzaron a salir de África hace entre 70.000 y 60.000 años.
Fue entonces cuando ambas poblaciones se encontraron en Oriente Próximo, una región que actuó como corredor migratorio entre África y Eurasia. Las evidencias genéticas actuales indican que los primeros cruces entre neandertales y humanos modernos ocurrieron aproximadamente hace entre 60.000 y 50.000 años, aunque algunos estudios sugieren contactos anteriores, posiblemente hace más de 100.000 años.
La prueba definitiva: el ADN antiguo
El gran avance llegó en 2010, cuando el equipo del genetista Svante Pääbo logró secuenciar el genoma neandertal. La sorpresa fue mayúscula: las poblaciones humanas actuales fuera de África contienen entre un 1 % y un 2 % de ADN neandertal.
Esto demuestra que el mestizaje no fue un evento aislado, sino que ocurrió varias veces mientras los humanos modernos se expandían por Eurasia. En cambio, las poblaciones africanas subsaharianas presentan muy poco o ningún ADN neandertal, lo que refuerza la idea de que los cruces sucedieron tras la salida de África.
![[Img #77987]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/02_2026/595_12019-neanderthals-96507_1280.jpg)
¿Dónde se produjeron los cruces?
Los principales escenarios propuestos por la investigación científica son:
-Oriente Próximo (actual Israel, Siria e Irak): probablemente el primer punto de contacto.
-Europa oriental: donde humanos modernos y neandertales convivieron durante miles de años.
-Asia central: otra zona donde los análisis genéticos sugieren episodios adicionales de mezcla.
Algunos fósiles, como los hallados en Rumanía, muestran individuos con ancestros neandertales muy recientes, lo que indica que la convivencia fue cercana en el tiempo.
Qué heredamos de los neandertales
El legado neandertal no es solo una curiosidad histórica. Parte de ese ADN influye todavía hoy en características humanas:
-Respuesta del sistema inmunitario.
-Adaptación a climas fríos.
-Metabolismo de grasas.
-Incluso cierta predisposición a algunas enfermedades o rasgos fisiológicos.
Esto sugiere que el mestizaje tuvo ventajas evolutivas, ayudando a los humanos modernos a adaptarse rápidamente a los entornos euroasiáticos.
¿Por qué desaparecieron los neandertales?
Los neandertales se extinguieron hace unos 40.000 años, poco después de la llegada de los humanos modernos a Europa. La causa exacta sigue siendo debatida: competencia por recursos, cambios climáticos, menor densidad poblacional o, en parte, absorción genética dentro de poblaciones humanas modernas.
Hoy sabemos que no desaparecieron del todo: una pequeña parte de ellos sigue viva en nosotros.
Una historia de mezcla, no de reemplazo
La visión antigua de una sustitución rápida ha sido reemplazada por un modelo más complejo. La evolución humana no fue una línea recta, sino una red de encuentros, migraciones e intercambios genéticos. El cruce entre neandertales y humanos modernos es uno de los mejores ejemplos de cómo la historia humana se construyó mediante el contacto entre diferentes poblaciones humanas.
Y cada vez que los científicos analizan nuestro genoma, aparece un recordatorio inesperado: todos los humanos modernos fuera de África llevamos, literalmente, un pequeño fragmento de neandertal en nuestro interior.



