Tecnología
Comunicación entre vehículos para evitar accidentes
Cada año, los accidentes de tráfico causan más de un millón de muertes en el mundo. A pesar de los avances en seguridad pasiva (airbags, carrocerías reforzadas) y activa (ABS, control de estabilidad), la mayoría de los siniestros siguen teniendo un denominador común: el error humano. Sin embargo, una revolución silenciosa está tomando forma en nuestras carreteras: la comunicación directa entre vehículos, conocida como tecnología V2V (Vehicle-to-Vehicle).
¿Qué es la comunicación entre vehículos (V2V)?
La comunicación V2V permite que los coches intercambien información en tiempo real sobre su posición, velocidad, dirección, aceleración o frenadas bruscas. No se trata de conectarse a internet ni de usar redes móviles tradicionales: los vehículos crean una red local inalámbrica dedicada exclusivamente a la seguridad.
Esta tecnología forma parte del ecosistema V2X (Vehicle-to-Everything), que incluye también la comunicación con infraestructuras (V2I), peatones (V2P) y redes (V2N).
Fabricantes como Toyota, Volkswagen y General Motors ya integran sistemas avanzados de asistencia que evolucionarán hacia una comunicación cooperativa total entre vehículos.
¿Cómo funciona técnicamente?
Los coches equipados con V2V emiten varias veces por segundo pequeños paquetes de datos llamados “mensajes de seguridad básica” (BSM). Estos incluyen:
-Posición GPS
-Velocidad
-Dirección de desplazamiento
-Estado de frenado
-Activación de airbags
Si un vehículo detecta que otro está frenando bruscamente varios coches más adelante —aunque no esté en su campo visual— puede advertir al conductor o incluso activar automáticamente el sistema de frenado.
La comunicación se basa en dos grandes tecnologías:
1. DSRC (Dedicated Short-Range Communications)
Tecnología inalámbrica específica para automoción con baja latencia.
2. C-V2X (Cellular Vehicle-to-Everything)
Basada en redes celulares 4G y 5G, impulsada por compañías como Qualcomm.
![[Img #78080]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/02_2026/4124_its_image_v2v_communication_on_freeways_will_help_to_prevent_crashes.jpg)
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¿Qué tipos de accidentes puede evitar?
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de EE.UU. (NHTSA) ha estimado que la comunicación V2V podría prevenir hasta el 80% de los accidentes no relacionados con conducción bajo los efectos del alcohol o fallos mecánicos.
Entre los escenarios más relevantes:
-Colisiones en intersecciones
Dos vehículos que no se ven por edificios o vegetación pueden advertirse mutuamente.
-Alcances en cadena
Si un coche frena bruscamente en autopista, los vehículos posteriores reciben la alerta incluso antes de que el conductor vea las luces de freno.
-Incorporaciones peligrosas
Un vehículo puede detectar otro en el ángulo muerto antes de cambiar de carril.
La clave: coches cooperativos, no autónomos aislados
La conducción autónoma suele asociarse a marcas como Tesla, pero la comunicación V2V introduce un concepto distinto: inteligencia colectiva en carretera.
Un coche autónomo que solo depende de sus sensores (cámaras, radar, LIDAR) tiene un conocimiento limitado a su entorno visible. En cambio, un sistema cooperativo permite anticiparse a eventos fuera de su línea de visión.
En otras palabras: no se trata solo de que el coche “vea”, sino de que “converse”.
Privacidad y ciberseguridad
Uno de los principales temores es la vigilancia o el hackeo de vehículos. Por ello, los sistemas V2V no transmiten datos personales como matrícula o identidad del conductor. Se emplean identificadores temporales encriptados que cambian periódicamente.
La ciberseguridad será un pilar fundamental para evitar ataques maliciosos o interferencias.
¿Cuándo será obligatoria esta tecnología?
En Estados Unidos, la NHTSA ya ha propuesto regulaciones para integrar V2V en vehículos nuevos. En Europa, la Comisión Europea impulsa estándares C-ITS (Cooperative Intelligent Transport Systems) para desplegar esta infraestructura de forma progresiva.
Aunque aún no es obligatoria en todos los modelos, muchos expertos coinciden en que en la próxima década será tan común como el ABS.
Beneficios adicionales más allá de la seguridad
La comunicación entre vehículos no solo salva vidas. También puede:
-Reducir atascos mediante conducción coordinada
-Disminuir consumo de combustible
-Optimizar rutas en tiempo real
-Facilitar la llegada de servicios de emergencia
Imagina una ambulancia enviando una señal que reorganiza automáticamente el tráfico a su paso.
El futuro: carreteras inteligentes
La combinación de V2V, 5G y conducción automatizada dibuja un escenario donde los accidentes podrían convertirse en eventos excepcionales. Ciudades inteligentes, semáforos conectados y vehículos cooperativos forman parte de esta visión.
No es ciencia ficción. Es una transición tecnológica que ya está en marcha.

