Jueves, 05 de Marzo de 2026

Actualizada Jueves, 05 de Marzo de 2026 a las 11:51:41 horas

Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Redacción
Jueves, 05 de Marzo de 2026
Paleontología

¿Cómo distinguir un esqueleto femenino de uno masculino?

Cuando un equipo de arqueología desentierra restos humanos antiguos, una de las primeras preguntas que surge es fundamental: ¿pertenecieron a una mujer o a un hombre? Determinar el sexo biológico de un esqueleto es crucial para reconstruir la demografía, la organización social, la salud y hasta las dinámicas de poder de las sociedades del pasado.

 

Pero ¿cómo distinguen los expertos un esqueleto femenino antiguo de uno masculino? La respuesta está en la anatomía, la estadística y, cada vez más, en la genética.

 

¿Sexo o género? Una precisión importante

 

En antropología física se habla de sexo biológico, no de género. El sexo se determina a partir de características anatómicas y genéticas. El género, en cambio, es una construcción social que no puede inferirse directamente del esqueleto.

 

Por tanto, cuando los científicos clasifican restos humanos como “femeninos” o “masculinos”, se refieren exclusivamente a rasgos biológicos.

 

La pelvis: la clave más fiable para distinguir un esqueleto femenino

 

Si hubiera que elegir un solo hueso para identificar el sexo de un esqueleto, sería la pelvis.

 

La razón es evolutiva: el cuerpo femenino está adaptado al parto. Esto deja señales anatómicas muy claras.

 

Rasgos típicos de una pelvis femenina

 

-Abertura pélvica más amplia y redondeada

 

-Ángulo subpúbico mayor (más abierto, generalmente superior a 80–90°)

 

-Escotadura ciática más ancha

 

-Sacro más corto y menos curvado

 

En cambio, en una pelvis masculina:

 

-La abertura es más estrecha y con forma más ovalada o cardíaca

 

-El ángulo subpúbico es más cerrado

 

-Los huesos son más robustos y gruesos

 

En condiciones ideales, la pelvis permite una identificación con una fiabilidad superior al 90%.

 

El cráneo: diferencias más sutiles pero útiles

 

Cuando la pelvis no se conserva —algo frecuente en restos muy antiguos— los antropólogos recurren al cráneo.

 

Aunque las diferencias son menos marcadas, existen patrones estadísticos claros:

 

Rasgos más comunes en cráneos masculinos

 

-Arcos superciliares (sobre las cejas) más prominentes

 

-Mandíbula más grande y cuadrada

 

-Apófisis mastoides (detrás de la oreja) más grandes

 

-Cresta nucal más marcada

 

Rasgos más comunes en cráneos femeninos

 

-Rasgos más gráciles y suaves

 

-Mandíbula más estrecha y redondeada

 

-Frente más vertical

 

-Protuberancias óseas menos pronunciadas

 

Sin embargo, el cráneo ofrece una precisión menor que la pelvis y siempre se evalúa en conjunto, no por un solo rasgo aislado.

 

[Img #78157]

 

Tamaño y robustez del esqueleto

 

En muchas poblaciones antiguas, los varones eran, en promedio, más altos y con huesos más robustos que las mujeres.

 

Pero aquí hay una advertencia importante: el tamaño corporal depende también de la nutrición, el estilo de vida y la genética poblacional. Por eso, los expertos comparan los restos con otras muestras de la misma cultura o región antes de sacar conclusiones.

 

Métodos modernos: ADN y análisis biomolecular

 

La revolución genética ha cambiado el panorama.

 

Mediante el análisis de ADN antiguo, los investigadores pueden detectar la presencia de cromosomas XX (típicamente femeninos) o XY (típicamente masculinos). Este método es especialmente útil cuando los huesos están fragmentados o no presentan rasgos claros.

 

Instituciones como el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva han perfeccionado técnicas de extracción de ADN en restos de decenas de miles de años de antigüedad.

 

Además, el análisis de proteínas dentales (amelogenina) permite determinar el sexo incluso cuando el ADN está degradado.

 

¿Qué ocurre con los casos ambiguos?

 

No todos los esqueletos encajan perfectamente en las categorías binarias. Existen variaciones biológicas naturales, condiciones intersexuales y solapamientos estadísticos.

 

Por eso, los antropólogos hablan en términos de probabilidad, no de certeza absoluta, especialmente cuando solo se dispone de fragmentos óseos.

 

¿Por qué es tan importante distinguir el sexo en arqueología?

 

Identificar el sexo biológico permite responder preguntas clave:

 

-¿Quién realizaba determinados trabajos?

 

-¿Cómo se distribuían los recursos?

 

-¿Había desigualdad en la alimentación o en el acceso a cuidados?

 

-¿Cómo cambiaron las dinámicas sociales con el tiempo?

 

Por ejemplo, estudios recientes han demostrado que en algunas sociedades prehistóricas las mujeres participaban en la caza mayor, algo que durante décadas se asumió exclusivo de los hombres.

Copyright © 1996-2022 Amazings® / NCYT® | (Noticiasdelaciencia.com / Amazings.com). Todos los derechos reservados.

Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.

Todos los textos y gráficos son propiedad de sus autores. La reproducción está permitida solo si se incluye el crédito de la fuente (NCYT Amazings) y un enlace dofollow hacia la noticia original.

Excepto cuando se indique lo contrario, la traducción, la adaptación y la elaboración de texto adicional de este artículo han sido realizadas por el equipo de Amazings® / NCYT®.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.