Hidrografía y astronáutica
El estado de los ríos del mundo
SWOT, lanzado al espacio en diciembre de 2022, es el primer satélite capaz de inspeccionar con gran precisión no solo los océanos, sino también casi todos los lagos y ríos del mundo. En una misión que marca un antes y un después, ha registrado cómo los ríos de la Tierra han ido creciendo y disminuyendo mes a mes a lo largo de un año, haciendo varios descubrimientos.
SWOT (Surface Water and Ocean Topography) es principalmente una colaboración entre las agencias espaciales estadounidense y francesa, respectivamente la NASA y el CNES (Centro Nacional de Estudios Espaciales). También han participado las agencias espaciales canadiense y británica.
Si bien SWOT no mide el volumen absoluto de los ríos, puede realizar un seguimiento de su anchura, altura de la superficie y otros cambios a lo largo del tiempo.
El satélite efectúa sus observaciones en más del 90% de la superficie terrestre. Concretamente, cubre toda la superficie terrestre entre los 78 grados de latitud sur y los 78 grados de latitud norte al menos una vez cada 21 días, enviando a la Tierra aproximadamente un terabyte de datos no procesados cada día.
Esta información está permitiendo conocer mejor cómo influyen los océanos en el cambio climático, cómo afecta el calentamiento del planeta a los lagos, ríos y embalses, y cómo pueden prepararse mejor las poblaciones de zonas propensas a inundaciones.
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La luz del sol se refleja en uno de los paneles solares del satélite SWOT en esta recreación artística que lo muestra en órbita a la Tierra. (Ilustración: CNES)
Tradicionalmente, los hidrólogos han recurrido a modelos para calcular los cambios en el almacenamiento de agua en los ríos, o han multiplicado las estimaciones de altura obtenidas mediante altimetría por las estimaciones de anchura obtenidas mediante métodos ópticos o de radar. En cambio, SWOT mide ambas dimensiones, altura y anchura, y al mismo tiempo utiliza su sensible interferómetro de radar (KaRIn) para hacer rebotar microondas en la superficie del agua y medir el tiempo que tarda la señal en regresar. Un análisis de casi 1,6 millones de dichas observaciones, realizadas por el satélite en su último y exhaustivo rastreo, ha permitido determinar los aumentos y disminuciones del agua de unos 127 000 segmentos fluviales entre octubre de 2023 y septiembre de 2024. En conjunto, los volúmenes de los ríos variaron en casi 313 kilómetros cúbicos. Esto representa una variación aproximadamente un 28% menor que las estimaciones previas más bajas, un resultado probablemente sesgado por las condiciones de sequía extrema durante ese período en la región del Amazonas, hogar del río más caudaloso de la Tierra.
Incluso azotado por la sequía, el río Amazonas experimentó la mayor variación durante el año, con un aumento y una disminución de más de 172 kilómetros cúbicos, suficiente para cubrir todo el estado de California con más de 30 centímetros de agua.
Más sorprendente aún, el Nilo, el río más largo del mundo, varió aún menos, con cambios de volumen de tan solo 8,5 kilómetros cúbicos. Entre las posibles explicaciones se incluyen la construcción de presas río arriba y la sequía severa.
El estudio lo ha realizado un equipo integrado, entre otros, por Cedric David de la NASA. (Fuente: NCYT de Amazings)

